La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha comunicado que antes de finalizar el año se iniciará el proceso de licitación para ampliar los barrancos en la Ribera. La vicepresidenta tercera del Gobierno de España y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, informó sobre el avance de las obras para proteger el Bajo Júcar de inundaciones, con cinco proyectos clave en Carcaixent y Alzira destinados a adecuar los barrancos de Barxeta y la Casella que fluyen hacia el río.
Este anuncio se realizó durante una jornada sobre recuperación después de la dana titulada ‘Protección y prevención de riesgos de inundación’, llevada a cabo en la Universidad Politécnica de Valencia. Aagesen afirmó que las obras comenzarán en 2026 y están valoradas en 42 millones de euros. Además, este año se licitará el desvío del barranco de La Saleta en Aldaia.
Los proyectos de emergencia, consecuencia directa de la dana, se han discutido durante la jornada, cuyo propósito es analizar la situación previa y posterior al fenómeno meteorológico, junto con el impacto del cambio climático y la necesidad de un urbanismo resiliente ante inundaciones.
Teodoro Estrela, asesor de la Confederación, destacó que la dana de octubre pasado superó las expectativas, mencionando que en el Júcar las obras preventivas están más avanzadas, lo que permitirá implementarlas de manera más acelerada. Los proyectos para la comarca de la Ribera incluyen la ampliación del barranco de la Casella, la modificación en la confluencia de los barrancos de Barxeta y Casella, otras obras de laminación en el Barxeta, y acciones de protección para la pedanía de Cogullada. La finalidad principal de estas obras es mitigar el riesgo de inundaciones en una zona históricamente afectada por el desbordamiento del Júcar, con graves consecuencias para la población local.