La Sala de Competencia de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) ha aprobado unánimemente la oferta pública de adquisición (OPA) hostil de BBVA sobre Sabadell en su fase 2, con el establecimiento de compromisos, según ha informado el organismo. Aunque la CNMC ha identificado riesgos en ciertos mercados, considera que los compromisos presentados por BBVA son “adecuados, suficientes y proporcionados” para resolver los problemas de competencia que la operación podría generar.
Más de un año después de comenzar su análisis, la CNMC ha emitido su veredicto acordando una serie de compromisos para asegurar la permanencia de las oficinas de Sabadell y el acceso a cajeros en áreas con poca población, rentas bajas o escasa competencia. La mayoría de estos compromisos tendrán una vigencia de tres años, con la posibilidad de extenderlos por dos años adicionales en el caso de los créditos a pymes, y de año y medio para los cajeros.
Durante el tiempo estipulado, la CNMC supervisará el cumplimiento de estos compromisos. BBVA deberá notificar a la entidad reguladora dentro de los plazos establecidos.
Este visto bueno no es definitivo, ya que será comunicado al ministro de Economía, Comercio y Empresa, quien deberá decidir si lo eleva al Consejo de Ministros. Este consejo, si así lo considera, podría evaluar la operación atendiendo a criterios de interés general distintos de la defensa de la competencia.
Con esto se da inicio a la fase 3, en la que el Ministerio de Economía cuenta con 15 días para decidir si eleva el asunto al Consejo de Ministros, que a su vez tiene 30 días para considerar la ampliación de condiciones sobre la operación.
Si la OPA también recibe la aprobación del Consejo de Ministros, el siguiente paso será la autorización del folleto de admisión por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), seguido de la apertura del plazo de aceptación, en el que la decisión recaerá sobre los accionistas de Sabadell.
La CNMC ha advertido que la operación impacta al sector financiero, generando un riesgo de concentración que podría dar lugar a un “duopolio” en 48 de los 96 municipios analizados, donde la cuota conjunta supera el 50%. También se ha identificado que la entidad resultante podría superar el 30% de cuota en el mercado español de servicios de pago, lo que podría empeorar las condiciones comerciales al incrementar el costo para los comercios que utilizan estos servicios.
Los compromisos de BBVA incluyen la creación de una ‘Cuenta para clientes vulnerables’, además de asegurar la permanencia de oficinas en municipios afectados y mantener las condiciones comerciales actuales para clientes particulares, pymes y autónomos en las áreas donde la entidad resultante tenga una posición monopolística o duopolística.
Entre otras medidas, BBVA ha prometido no cerrar las 35 oficinas de Sabadell especializadas en empresas, ni las que se encuentren en municipios con renta per cápita inferior a 10.000 euros o de menos de 5.000 habitantes. Además, conservará los horarios comerciales y el acceso a cajeros.
Finalmente, BBVA se compromete a mantener la financiación a corto plazo para pymes y autónomos, así como el volumen de crédito a medio y largo plazo en Cataluña e Islas Baleares, y a negociar acuerdos para acceder a cajeros con condiciones favorables si las alianzas actuales con Euro6000 y Cardtronics concluyen antes del plazo comprometido.