Actualmente, con los avances tecnológicos en la salud y las mejoras aplicadas a la medicina junto a la modernización de los tratamientos y a una mejor eficiencia en su detección, se ha logrado que lo que parecía imposible , la cura del cáncer, se esté convertido en una realidad para muchas personas. Prácticamente cada semana aparecen nuevas investigaciones que dan un paso más en esa dirección. La medicina actual está trabajando en ese sentido para que dentro de un par de décadas el cáncer pueda convertirse en una enfermedad fácil de tratar.
Existen tratamientos como la inmunoterapia, conocida como bioterapia o modificadores de la réplica biológica, utiliza las defensas naturales propias del cuerpo humano para luchar el cáncer. La inmunoterapia se presenta como una estrategia de gran interés que actualmente se encuentra en un área de investigación activa actúando sobre los leucocitos, primera línea de defensa del organismo contra las enfermedades. Los leucocitos pueden ser estimulados de varias formas para potenciar la respuesta inmunitaria del organismo contra el cáncer, con pocos o nulos efectos sobre los tejidos sanos.
La combinación de inmunoterapia y radioterapia avanzada es, por ejemplo, un abordaje innovador en el tratamiento del cáncer de pulmón, que según los primeros resultados publicados en ASTRO 2020, actúa como inmunomodulador en tumores muy grandes y de muy mal pronóstico y que consigue un índice de respuestas mucho mejor que lo esperado con tratamiento tradicional. La inmunoterapia también puede emplearse para reducir los efectos secundarios de otros tratamientos contra el cáncer y ha demostrado ser muy efectiva también en cáncer renal.
Los tratamientos con inmunoterapia se han convertido en una esperanza de vida para los pacientes que padecen cáncer de pulmón, pues pueden prolongar su vida haciendo posible que personas de edades cada vez más avanzadas con alto riesgo quirúrgico y patologías previas requieran y puedan recibir tratamientos oncológicos efectivos.
Con la inmunoterapia se busca que el sistema inmune además de destruir virus y bacterias, sea capaz de destruir el tumor cancerígeno. Los efectos secundarios son variables, pero la mayoría produce síntomas similares, como cansancio, sarpullido o hinchazón en el lugar de inyección y síntomas seudogripales como náuseas, diarrea y fiebre.
¿Cuándo acudir a la inmunoterapia?
La inmunoterapia, como hemos comentado, se ha convertido en una parte importante del tratamiento de algunos tipos de cáncer. Se están probando y aprobando nuevos tratamientos de inmunoterapia, y se están descubriendo nuevas formas de trabajar con el sistema inmunitario a un ritmo muy rápido.
La primera gran revolución en la cura contra el cáncer fue la quimioterapia. Luego llegó la inmunoterapia que, de forma global, afectó al tratamiento de entre el 10% y el 20% de los casos de cáncer. Tras ese gran avance a la hora de tratar a muchos pacientes con diferentes mutaciones de la misma manera, cada vez se trabaja más por conseguir terapias específicas a cada mutación y a cada persona. La importancia recae en dar el tratamiento correcto y darlo en el momento adecuado ya que los tumores evolucionan.
Los tumores cambian con el tiempo en función de los diferentes tratamientos y es esencial hacer un seguimiento de esos cambios para adaptar las terapias. Por tanto, identificar biomarcadores sirve a los oncólogos como guía sobre qué tratamiento deben dar a cada paciente y en qué orden. Tal enfoque conlleva clasificar los grupos de pacientes en los ensayos clínicos y separar más por grupos de mutaciones que por la localización del cáncer. Por ello, la inmunoterapia se reserva para pacientes con metástasis, en donde el tumor se ha movido a otros órganos, incluso en combinación con otros tratamientos, en donde en algunos casos ha demostrado un 75 % de efectividad.
Entender mejor la metástasis
Aun no se entiende muy bien el proceso de formación de metástasis. Esta es una de las facetas más agresivas de la enfermedad, y se ha convertido en uno de los aspectos más duros con las que científicos, médicos y enfermos tienen que lidiar en la lucha contra el cáncer. Aunque este año se ha dado un paso más en esta dirección. En enero se conocían los nuevos avances que han conseguido dar respuesta a preguntas clave en el desarrollo de la metástasis.
Según este estudio, el mecanismo que da inicio a la metástasis hay que buscarlo en la reprogramación celular y no en las mutaciones. La metástasis se presenta cuando las células cancerosas se desprenden del tumor original, viajando por el cuerpo a través de la sangre o el sistema linfático y formando nuevos tumores deslocalizados en otros órganos o tejidos.
Nuevos avances en la inmunoterapia
Los cánceres tienen diversos mecanismos para evadirse del sistema inmune y la inmunoterapia busca quitar esos frenos para permitir que este ataque al tumor. Los avances en inmunoterapia y en investigación genómica han revelado las complejidades del cáncer y la forma de entender la enfermedad. Los nuevos tratamientos para pacientes oncológicos prometen mejorar las cifras de supervivencia a pesar del constante incremento de casos.
Los avances en el diagnóstico, los programas preventivos de detección y los tratamientos disponibles han aumentado las tasas de supervivencia a 5 años. Esta cifra se corresponde con los tipos de cáncer más comunes en Europa: mama, próstata, colorrectal y pulmón
Prevenir es la clave
Es indispensable que las personas limiten el riesgo de desarrollar cáncer. Para ello, es necesario que las personas mantengan un peso adecuado y estable, realicen actividad física, lleven una dieta adecuada y balanceada y evitar fumar y el humo de segunda mano.
Se debe estar atento a los signos de alerta en el cáncer. En el de pulmón por ejemplo, debemos estar atentos a la tos que no desaparece o empeora, dolor en el pecho, dificultad para respirar, sibilancias, tos con sangre, cansancio y pérdida de peso sin causa conocida. Es importante quitar el estigma de esta enfermedad, ya que aunque el 85 % de los casos están asociados al tabaquismo, existen también otras causas.
Quienes cuenten con antecedentes familiares de cáncer deben realizarse tamizajes anuales para detectar a tiempo cualquier situación anormal.