La Diputación de Castellón ha incrementado los recursos humanos, materiales y técnicos para combatir los mosquitos en la provincia. La presidenta del organismo provincial, Marta Barrachina, acompañada por el diputado de Medio Natural, José María Andrés, visitó junto a la empresa adjudicataria el dispositivo del servicio provincial de control y tratamiento contra los mosquitos, cuyo presupuesto supera el millón de euros.
Barrachina afirmó que, desde la Diputación de Castellón, se refuerza el compromiso con la salud pública y el bienestar de los ciudadanos, mediante un contrato un 24% superior al anterior, para garantizar una actuación más eficaz, ágil y coordinada en la prevención, control y tratamiento de las poblaciones de mosquitos en toda la provincia.
El servicio está dirigido al control y tratamiento de mosquitos y simúlidos tanto en zonas naturales como urbanas de municipios con una población inferior a 1.000 habitantes en Castellón. Este esfuerzo busca proporcionar a los municipios más pequeños de la provincia un servicio esencial para controlar la plaga de mosquitos en sus áreas urbanas y garantizar la salud y el bienestar de sus moradores, señaló Barrachina.
La presentación del servicio tuvo lugar en Torreblanca, con medios humanos y equipamiento preparado para cubrir la provincia. Una única empresa, que ganó la licitación, gestiona todos los sectores de tratamiento de mosquitos, lo que permite una redistribución eficiente y rápida de recursos según las necesidades, explicó Barrachina.
El nuevo servicio de control y tratamiento de mosquitos introduce mejoras significativas. Por primera vez, la Diputación asumirá el tratamiento en zonas urbanas de los 87 municipios con menos de 1.000 habitantes, además de continuar con los tratamientos en áreas naturales. Este cambio permitirá un mejor control de las poblaciones de mosquitos.
Otra novedad es el incremento en medios personales, materiales y técnicos para mejorar la respuesta a la ciudadanía, así como el aumento en el número de jornadas de vuelo. Se prevén siete jornadas de tratamiento aéreo que se realizarán de manera independiente según las necesidades. El tratamiento aéreo excepcional busca controlar la proliferación masiva de mosquitos o simúlidos, y así se mejora el tiempo de respuesta de un máximo de siete a tres días naturales. Barrachina destacó la importancia de la colaboración entre diferentes administraciones debido a la complejidad de combatir los mosquitos.
En cuanto al tratamiento terrestre, se incrementa tanto la dedicación de personal como la cantidad. La dedicación del director técnico pasa del 30% al 90%, y el número de técnicos aplicadores se aumenta de nueve a 24. Cada equipo estará compuesto por dos técnicos aplicadores con el equipamiento necesario. También se mejoró el equipamiento, sumando más vehículos todoterreno, cañones nebulizadores y mochilas de presión previa. Cuatro termonebulizadores por sector se incorporan para tratamientos adulticidas y se dotará a los vehículos todoterreno de cubas y pistolas de aplicación, dos por sector, totalizando seis en total.
Se mantiene el uso de drones para inspecciones y se añaden dos vehículos anfibios para inspección y tratamiento en áreas inundables, según Andrés.
El nuevo contrato también incorpora la integración de datos en el Sistema de Información Geográfica (SIG) para optimizar la gestión y transmisión de información y se intensifica la concienciación ciudadana con jornadas informativas: tres en cada municipio costero y una en los de prelitoral, además de la distribución de 15.000 trípticos. “La lucha contra los mosquitos requiere la colaboración de todos, y la implicación ciudadana es esencial para combatir su presencia”, subrayó el diputado provincial.