En las afueras de Segorbe, en Castellón, sobrevive uno de esos lugares en los que el tiempo parece haberse detenido. Entre paredes deterioradas, vigas dañadas, grafitis y escombros permanecen todavía cientos de moldes de escayola utilizados para fabricar muñecas de porcelana.
El edificio es conocido como el Molino de los Frailes y antigua fábrica de muñecas de porcelana de Segorbe, un complejo con varios siglos de historia que actualmente se encuentra en situación de abandono y ruina. Su deterioro es tan importante que Hispania Nostra lo incorporó este mes de octubre a su Lista Roja del Patrimonio.
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Mucho más que una fábrica de muñecas
La historia del inmueble comienza mucho antes de la fabricación de porcelana.
El origen se encuentra en un molino harinero del siglo XVII perteneciente a la Cartuja de Valldecrist. El conjunto aprovechaba el agua mediante un acueducto y posteriormente fue transformándose a medida que cambiaba la actividad económica de la zona.
Durante los siglos XVIII y XIX se levantaron y modificaron diferentes construcciones industriales y, tras las desamortizaciones y la industrialización, el inmueble terminó acogiendo una fábrica de tejidos.
La actividad textil se interrumpió durante la Guerra Civil y posteriormente volvió a ponerse en marcha, aunque aquella etapa tampoco sería definitiva.
Ramón Inglés convirtió el antiguo molino en una fábrica de porcelana
El gran cambio llegó en la década de 1970.
El artista y porcelanista Ramón Inglés adquirió el enorme complejo y trasladó allí buena parte de la infraestructura de su empresa. El antiguo molino pasó a convertirse en un centro dedicado a la producción de porcelana artística y, especialmente, de muñecas.
Las muñecas de Inglés llegaron a tener una importante salida tanto en España como en mercados extranjeros.
Su elaboración era completamente artesanal. Las distintas partes de cada muñeca —cabezas, manos, piernas, cuerpos o cabello— se preparaban mediante moldes de escayola realizados en la propia fábrica, para después cocerse, decorarse y ensamblarse.
Es precisamente ese material el que todavía sorprende a quienes consiguen contemplar el interior del edificio.
Cientos de moldes siguen allí
Las imágenes difundidas recientemente muestran decenas de moldes cubiertos por el polvo y distribuidos por diferentes habitaciones.
Algunos reproducen piernas y brazos; otros contienen formas correspondientes a cabezas, cuerpos y otras piezas de las muñecas.
Fotografías tomadas ya en 2011 describían estanterías y habitaciones enteras llenas de moldes perfectamente clasificados y numerados, muchos de los cuales seguían en el mismo lugar años después del cierre.
Hispania Nostra confirma que todavía permanecen en el interior numerosas estanterías y moldes originales de aquella etapa industrial.
La producción terminó entrando en crisis
A principios de los años 90 comenzaron a acumularse los problemas.
La salud de Ramón Inglés empeoró y, al mismo tiempo, la empresa tuvo que afrontar dificultades económicas y un profundo cambio en el mercado de la porcelana decorativa.
La actividad de la fábrica de Segorbe se mantuvo aproximadamente hasta 1995. Ramón Inglés murió en 1997 y Fina Inglés intentó posteriormente continuar con la producción de muñecas, aunque parte de las piezas de porcelana tuvieron que encargarse a otras empresas.
Finalmente, la marca terminó desapareciendo durante los primeros años del siglo XXI.
Un edificio histórico al borde de desaparecer
Actualmente el problema ya no afecta únicamente a los recuerdos de la antigua fábrica.
Hispania Nostra advierte de que el conjunto presenta graves problemas estructurales.
Parte de las cubiertas se han desplomado, la vegetación invade diferentes zonas, se acumulan escombros y algunos elementos históricos presentan daños importantes.
Especialmente preocupante es el antiguo molino, donde existe una fractura en el arco apuntado que amenaza la estabilidad de una estructura con varios siglos de antigüedad.
El conjunto conserva además elementos del antiguo acueducto y una capilla vinculada a las primeras construcciones.
Tres siglos de historia abandonados
La espectacularidad de encontrar cientos de moldes de muñecas abandonados puede hacer que toda la atención se centre en la antigua fábrica de porcelana.
Pero el lugar cuenta una historia mucho más extensa.
Primero fue molino de los frailes de Valldecrist. Después estuvo vinculado a la industria textil. Finalmente se convirtió en uno de los talleres valencianos de porcelana artística más singulares del siglo XX.
Hoy todas esas etapas conviven dentro del mismo edificio en ruinas.
Y mientras las paredes continúan deteriorándose, los moldes de aquellas muñecas permanecen en las estanterías como si la fábrica hubiera detenido su producción de un día para otro.





