**Dos restaurantes de la Marina se convertirán en escuela de hostelería para personas con discapacidad**
El pasado lunes, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, anunció que dos de los cuatro locales de restauración y copas de la Marina, que deben cerrar tras finalizar sus prórrogas, se destinarán a ampliar un proyecto de escuela de hostelería para personas con discapacidad. La iniciativa, conocida como ‘La mare que va’, combina formación en hostelería con la operación de un restaurante y es gestionada por Asindown. La propuesta será llevada a la Junta de Gobierno el próximo viernes para su adjudicación directa.
Respecto a los otros dos locales obligados a cesar sus actividades, Catalá explicó que también se prevé una adjudicación directa y que ya se están elaborando los pliegos para su licitación. La alcaldesa enfatizó que el objetivo es reducir el foco en el ocio nocturno y mejorar la calidad de la oferta en la Marina, destacando la relevancia del edificio de Veles e Vents.
Catalá subrayó que el anterior modelo de ocio nocturno ha generado problemas de seguridad y que, con la finalización de las prórrogas a los actuales concesionarios, se busca impulsar un modelo de desarrollo más social y sostenible para la zona. La ampliación de la escuela de hostelería apuesta por una hostelería de calidad y respeto al entorno. Además, la licitación de los otros dos locales contará con la colaboración de la Autoridad Portuaria para evitar el turismo de baja calidad y fomentar un turismo gastronómico de excelencia.
En relación con los avances en la Marina, se destacó la concesión de espacios como el antiguo edificio de Alinghi para Marina de Empresas y la antigua nave de Iberdrola para la empresa tecnológica Sesame, con el objetivo de minimizar el ocio nocturno en favor de proyectos social y gastronómicamente relevantes.
Por otro lado, los representantes de los cuatro locales de restauración que deben cerrar el 31 de mayo informaron que continuarán operando mientras esperan una respuesta del Ayuntamiento a las alegaciones presentadas al no permitirles una nueva prórroga. Aseguran no haber recibido ninguna orden de cierre y manifestaron su intención de acudir a los tribunales si es necesario. Además, cuestionaron el sentido de desmontar las instalaciones actuales si después participarán en la licitación.