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‘La Negra Dominga’: la carta que reaviva el caso de la narcomasacre del Saler y la guerra entre clanes criminales .
El nombre de Álvaro Luis Ospino Illera, conocido como alias ‘La Negra Dominga’, ha irrumpido con fuerza en el panorama judicial de España y Colombia. Considerado por las autoridades españolas como uno de los presuntos autores intelectuales de la narcomasacre del Saler, en Valencia, su historia ha dado un giro inesperado tras la difusión de una carta enviada a instituciones colombianas en la que asegura ser víctima de un montaje destinado a vincularlo con organizaciones criminales.
La Guardia Civil sostiene la tesis opuesta: Ospino Illera habría liderado un ajuste de cuentas que terminó con la muerte de Roberto Carlos Vega Daza, alias Beto, último superviviente de un clan rival. Este episodio, ocurrido el pasado mes de mayo, se ha convertido en un eslabón más de una larga cadena de violencia entre grupos originarios de Barranquilla y exportada a territorio español.
De Barranquilla a Madrid: una investigación transnacional
Según publicaron diversos medios españoles, la Guardia Civil llevaba meses siguiendo los movimientos de Ospino Illera en España, donde residía con su pareja e hijo, aunque realizaba viajes frecuentes a Colombia. Su arresto se produjo finalmente en Madrid el 12 de mayo, un día antes de que se informara públicamente de la operación, que incluyó la detención de dos presuntos sicarios en Pamplona.
Las autoridades españolas consideran que estos detenidos habrían ejecutado el triple crimen perpetrado en el paraje del Saler, un suceso que generó conmoción en Valencia al tratarse de un ataque con fusiles de asalto en plena vía pública. Para los investigadores, Ospino Illera habría sido quien ordenó el asesinato de Vega Daza y sus dos escoltas, como represalia por hechos previos ocurridos en Colombia.
El episodio en Colombia que desencadenó la guerra entre clanes
Las raíces del conflicto se remontan al 24 de octubre de 2022, cuando un ataque armado durante una fiesta en Puerto Colombia dejó varias víctimas y tensó la relación entre clanes. En ese episodio murió Jonathan Ospino Illera, hijo del ahora detenido. Roberto Vega Daza, que sí sobrevivió aquella noche, se convirtió desde entonces en un objetivo prioritario del grupo conocido como Los Piloneros, al que las autoridades vinculan con Ospino Illera.
Tras ese ataque, Vega Daza se trasladó a España, pero su intento de alejarse del conflicto no impidió que los enfrentamientos cruzaran el Atlántico. La narcomasacre del Saler, perpetrada con armas largas y marcada por la violencia extrema, fue interpretada como la culminación de esa cadena de venganzas.
Una captura que estuvo a punto de frustrar la investigación
El 6 de marzo, dos meses antes de la operación en España, la Policía colombiana detuvo a Ospino Illera en Barranquilla por porte ilegal de armas. Sin embargo, la defensa presentó un documento que justificaba la tenencia del arma, y un juez ordenó su liberación al día siguiente. Según medios españoles, esta decisión judicial estuvo cerca de alterar los planes de la operación internacional, aunque finalmente Ospino viajó a España como tenía previsto.
La carta enviada a la Fiscalía colombiana: “Quieren crear pánico y temor”
En medio de la creciente presión mediática y judicial, Ospino Illera remitió una carta a la Fiscalía, la Procuraduría y la Presidencia de Colombia. En la misiva, asegura que tras la muerte de su hijo se ha construido una “narrativa” destinada a convertirlo en cabecilla de un organigrama criminal.
“Se ha venido elaborando un montaje donde se coloque o incluya mi nombre como miembro o jefe de una organización delincuencial. Esto es totalmente falso y busca crear pánico, zozobra y temor en la sociedad”, afirma en el documento citado por medios colombianos.
En la carta, insiste en que no tuvo ninguna participación ni en los hechos ocurridos en Villa Campestre, ni en el asesinato de Roberto Vega Daza en España. Sin embargo, las autoridades españolas mantienen su tesis: Ospino Illera habría ordenado directamente el homicidio del último miembro activo del clan Vega Daza, lo que justificaría la operación internacional que culminó con su detención en Madrid.
Investigación abierta y varios sospechosos huidos
La Guardia Civil ha confirmado que otros miembros del grupo implicado en la narcomasacre habrían logrado huir. Mientras tanto, los tres detenidos permanecerán a disposición del juzgado que investiga el crimen. La investigación continúa abierta tanto en España como en Colombia, donde se analizan los vínculos entre los episodios de violencia ocurridos en ambos países.
El caso ha generado un notable impacto en Valencia, al tratarse de uno de los episodios de violencia más graves registrados en la ciudad en los últimos años. La Fiscalía española trabaja en coordinación con autoridades colombianas para esclarecer los hechos y determinar el alcance real de la red criminal que podría estar detrás de la narcomasacre.
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