Los consumidores acogidos a la Tarifa de Último Recurso (TUR) del gas natural afrontan desde este 1 de julio una importante subida en su factura. La nueva revisión trimestral incrementa el precio medio de la tarifa regulada un 21,5% respecto al trimestre anterior, debido al encarecimiento del gas en los mercados internacionales y al fin de las rebajas fiscales aplicadas durante los últimos meses.
La actualización estará vigente durante todo el tercer trimestre de 2026 y afecta principalmente a los hogares y pequeños consumidores.
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El IVA vuelve al 21%
Uno de los principales motivos del aumento es la recuperación del tipo habitual del IVA, que pasa del 10% al 21% tras finalizar las medidas extraordinarias aprobadas por el Gobierno para amortiguar el impacto de la crisis energética.
A este cambio fiscal se suma el incremento del coste de la materia prima, impulsado por la subida del precio del petróleo Brent durante el periodo utilizado para calcular la revisión.
¿Cuánto sube la factura?
Según la resolución publicada por el Ministerio para la Transición Ecológica, la subida varía en función del tipo de tarifa contratada:
- TUR 1: incremento medio del 19,2%.
- TUR 2: subida del 20,8%.
- TUR 3: aumento cercano al 22%.
En el caso de la TUR vecinal, destinada a comunidades de propietarios con calefacción central, el incremento oscila entre el 14,1% y el 22,2%, dependiendo del consumo.
¿Quién puede acogerse a la TUR?
La Tarifa de Último Recurso está dirigida a consumidores conectados a la red de gas natural con un consumo anual inferior a 50.000 kWh, un perfil que engloba principalmente a viviendas particulares.
Se trata de una tarifa regulada por el Estado, con precios revisados cuatro veces al año —enero, abril, julio y octubre—, lo que ofrece una mayor estabilidad frente a las tarifas del mercado libre.
¿Por qué ha subido tanto?
El incremento responde a la combinación de dos factores principales:
- La recuperación del IVA al 21%, tras finalizar las rebajas temporales.
- El encarecimiento del coste del gas, impulsado por la evolución de los mercados energéticos internacionales y el aumento del precio del petróleo.
Con esta revisión, los hogares acogidos a la tarifa regulada afrontarán un verano con una factura del gas sensiblemente más elevada.