El incendio forestal declarado este domingo en Soneja sigue obligando a movilizar un amplio dispositivo de emergencias. La Unidad Militar de Emergencias (UME) ya trabaja sobre el terreno junto a más de 250 efectivos terrestres y aéreos, mientras cerca de 500 personas han sido desalojadas de forma preventiva en Azuébar y la Generalitat mantiene activada la Situación 2 del Plan Especial frente a Incendios Forestales.
La Comunitat Valenciana afronta su primer gran incendio forestal del verano en un momento especialmente delicado, justo antes de la llegada de una intensa ola de calor que elevará todavía más el riesgo de propagación del fuego.
Las llamas comenzaron este domingo en el término municipal de Soneja, en la comarca del Alto Palancia, y rápidamente obligaron a desplegar un importante operativo para intentar frenar un incendio que presenta una evolución complicada debido a las altas temperaturas, el viento y las difíciles condiciones del terreno.
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La UME se despliega desde Bétera
Ante la evolución del incendio, la Generalitat solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
A última hora de la tarde llegaron los primeros efectivos del Tercer Batallón de Intervención, con base en Bétera, formado por unos 50 militares y 17 vehículos especializados, que ya colaboran en las labores de extinción junto al resto del dispositivo.
Su incorporación permitirá reforzar las tareas de defensa de las zonas más comprometidas durante la noche, cuando continuarán trabajando los equipos terrestres.
Más de 250 efectivos y 15 medios aéreos
El operativo desplegado reúne recursos de todas las administraciones.
En el incendio participan más de 250 efectivos, entre bomberos forestales de la Generalitat, dotaciones del Consorcio Provincial de Castellón, agentes medioambientales, técnicos forestales, brigadas de prevención, efectivos de la UME y personal de apoyo logístico.
En el aire trabajan 15 medios aéreos, entre ellos el helicóptero de coordinación de la Generalitat y varios aviones y helicópteros del Ministerio para la Transición Ecológica.
Además, el Puerto de Sagunto permanece cerrado temporalmente para facilitar la carga de agua de los medios aéreos y agilizar las descargas sobre el incendio.
Evacuadas unas 500 personas de Azuébar
Como medida preventiva, la Guardia Civil ordenó el desalojo del municipio de Azuébar, donde alrededor de 500 personas tuvieron que abandonar sus viviendas debido al humo y al avance del incendio.
Muchos vecinos regresaron a sus residencias habituales, mientras que otras personas fueron trasladadas inicialmente al centro cultural de Soneja y posteriormente reubicadas en el seminario de Segorbe.
La carretera CV-230 continúa cortada en un tramo de unos ocho kilómetros para facilitar el trabajo de los equipos de emergencia y garantizar la seguridad.
El fuego todavía no ha alcanzado la Serra d’Espadà
Las autoridades han confirmado que, por el momento, el incendio no ha penetrado en el Parque Natural de la Serra d’Espadà, aunque las labores de extinción se centran precisamente en impedir que las llamas alcancen este espacio protegido.
También se intenta proteger otros enclaves naturales de gran valor ambiental próximos al foco del incendio.
Varios edificios afectados y máxima alerta por la ola de calor
Las primeras informaciones apuntan a daños en algunas construcciones rurales situadas en la partida de Almaroz, donde el fuego se originó durante las primeras horas de la tarde.
Mientras tanto, las autoridades insisten en extremar la precaución durante los próximos días. La previsión de temperaturas superiores a los 40 grados y el elevado riesgo de incendios mantienen en máxima alerta a todos los servicios de emergencias.
El incendio de Soneja continúa activo y los equipos desplegados trabajan intensamente para estabilizar el perímetro antes de que la llegada de la ola de calor complique todavía más las labores de extinción.