El síndic del grupo popular en las Corts Valencianes y secretario general del PP de la Comunitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, ha manifestado su oposición al Pacto Verde Europeo y al cierre de la central nuclear de Cofrentes, en Valencia, durante su discurso de investidura en Les Corts.
En relación al Pacto Verde Europeo, Llorca ha afirmado que, “tal y como está planteado por las élites europeas”, representa una “amenaza” para agricultores, ganaderos y pescadores, dejándolos “en un callejón sin salida”. Ha argumentado que este pacto ha “fracasado” en su implementación al generar “más cargas que soluciones” para el sector primario, que exige “unanimemente” una mayor viabilidad para sus explotaciones: “Nos jugamos el futuro de un sector que hoy lucha por sobrevivir”.
Llorca ha criticado que Bruselas imponga “exigencias y controles” al campo español mientras permite la entrada de “productos de terceros países que no cumplen ni de lejos con los mismos estándares”. Ha recalcado que esto “no es ecologismo ni justicia climática”. Por el contrario, ha asegurado que el Consell que él busca presidir demandará a la UE “un marco realista y mediterráneo”, sin “privilegios” pero con “igualdad real”, y abogará por una política arancelaria basada en “el sentido común”.
Se ha comprometido a “defender al sector primario frente a las imposiciones de Bruselas y una impostura ecologista que las élites ecologistas europeas quieren convertir en un dogma”, cuestionando que se abra la puerta a productos extranjeros en lugar de valorar “la calidad excepcional de la naranja valenciana”. En línea con lo acordado por PP y Vox en los presupuestos de la Generalitat para 2025, pretende “eliminar todas las cargas derivadas del Pacto Verde Europeo que no aportan nada y condicionan al sector”, junto con una “política firme contra los aranceles que discriminan nuestros productos”.
Paralelamente, aboga por “convertir al campo valenciano en un sector estratégico real”, con mayor inversión, apoyo tecnológico, innovación “y una presencia sólida en Madrid y Bruselas”. Ha resumido sus demandas como una búsqueda de “rigor y sentido común, nada más”.
En cuanto al futuro energético de la Comunitat Valenciana, Llorca ha reiterado su rechazo al cierre de la central nuclear de Cofrentes. Ha defendido la importancia de “disponer de la energía nuclear para el proceso de descarbonización” y ha manifestado su deseo de evitar que la Comunitat Valenciana experimente apagones o dependa de decisiones arbitrarias “a miles de kilómetros”.
Por último, ha subrayado que la continuidad de la central será un “compromiso” del Consell si llega a ser investido, advirtiendo que está en juego no solo la competitividad industrial, sino también el precio de la electricidad para las familias valencianas. “Cofrentes no se puede cerrar, Cofrentes no se cierra”, ha concluido.