El coordinador de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha instado a la juventud y a quienes apoyan “un proyecto de transformación y justicia social” a enfrentar lo que considera “golpes de Estado institucionales”, refiriéndose a la condena de inhabilitación del fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. Maíllo hizo estas declaraciones el sábado en la VI Escuela Federal de Jóvenes IU en Alicante. La inhabilitación del fiscal se debe a la revelación de secretos en una causa judicial por fraude fiscal contra Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
Maíllo denunció que estos hechos representan un “golpe de Estado” que no se realiza con métodos tradicionales, como el uso de armas o tanques en las calles de Valencia, sino mediante la neutralización de la voluntad popular por parte de los poderes del Estado. Según él, este caso es una muestra del “autoritarismo” que busca desmantelar las conquistas sociales logradas desde el surgimiento del movimiento obrero.
El futuro candidato de una coalición de izquierdas en las elecciones andaluzas advirtió sobre un nuevo modelo social y de Estado, vinculado a un discurso que pretende hacer parecer irreversible el avance de la extrema derecha y el autoritarismo. Sin embargo, subrayó que se trata de un “relato falso” que beneficia a los reaccionarios.
Maíllo instó a los jóvenes a ser protagonistas en esta disputa, evocando su liderazgo en manifestaciones masivas, la solidaridad con Palestina, las movilizaciones tras la tragedia del aniversario de la dana en la Comunidad Valenciana, y el escándalo de los cribados de cáncer de mama en Andalucía. Estos ejemplos, según él, demuestran que la juventud es un actor clave que desafía el discurso hegemónico.
Finalmente, Maíllo aseguró que la llegada del fascismo y el autoritarismo en España no es inevitable si la sociedad se organiza adecuadamente. Expresó que percibe “un cambio en el estado de ánimo de la población”, pasando del shock y la resignación a disputar espacios, y destacó que el éxito dependerá de cómo se organice y construya esa hegemonía social.