Carlos Mazón, presidente en funciones de la Generalitat, afirmó durante una comparecencia en Les Corts que no retrasó la emisión del ES-Alert el día de la DANA, ni tampoco fue requerido para autorizar el envío de alertas o decisiones del Cecopi. La alerta, que llegó a la población afectada a las 20:11 horas, no se retrasó por una decisión deliberada, sino porque el Cecopi no detectó un problema en la Horta Sud hasta que fue demasiado tarde. “¿Quién en su sano juicio podría estar en contra de alertar a la población?”, cuestionó Mazón.
Durante la sesión de la comisión de investigación sobre la DANA, que devastó la provincia de Valencia y causó 229 víctimas el 29 de octubre de 2024, Mazón defendió que el Consell ha asumido sus “responsabilidades políticas”, incluyendo su reciente dimisión. Criticó la falta de información de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) y la AEMET, y demandó rendición de cuentas al Gobierno.
En su relato sobre el día de la DANA, Mazón expresó que fue “realmente difícil” superar el debate político centrado en esa fecha. Afirmó que, de haber sido consciente de la gravedad del desastre, su agenda habría sido diferente. Detalló que durante un almuerzo de trabajo con la periodista Maribel Vilaplana se mantuvo informado sobre la emergencia, hasta donde creía que el foco estaba en Utiel y la presa de Forata. Aseguró que no fue consultado para autorizar ninguna decisión del Cecopi.
Mazón indicó que se decretó una alerta hidrológica sobre el río Magro al mediodía, que la CHJ luego rebajó, y que la situación del Poyo parecía controlada hasta antes del inicio del Cecopi. A las 18 horas, AEMET preveía el desplazamiento del temporal hacia Cuenca. “¿Cómo se pudo pasar de un caudal completamente seco a un tsunami?”, se preguntó Mazón, exigiendo respuestas.
El presidente en funciones también criticó recientes declaraciones de autoridades de la CHJ y AEMET, considerando que en ese momento nadie podía prever el desastre. Según Mazón, su almuerzo con Vilaplana ha sido utilizado como “una excusa política para tapar las causas” de la tragedia, mientras su futuro político era “irrelevante”.
Reiteró su confianza en la actuación de Emergencias de la Generalitat y cuestionó las carencias en obras hidráulicas y sistemas de medición. Preguntó por qué el Gobierno no ha respondido adecuadamente, especialmente después de habilitar más de 50 líneas de ayudas que ascendieron a 2.500 millones de euros.
En su segunda intervención, Mazón enfatizó ser el único que ha asumido responsabilidades, ofreciendo explicaciones y remodelando su gobierno tras el desastre. Criticó a la oposición por no asumir responsabilidades.
Finalmente, Mazón manifestó su compromiso con las víctimas y aseguró haber tenido siempre la disposición de atender sus demandas, subrayando que para él y su gobierno, las víctimas han sido siempre la prioridad.