Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) ha implementado nuevas máquinas para el control de acceso y validación en la céntrica estación de Colón en Valencia, con el objetivo de mejorar la experiencia de los usuarios, especialmente de las Personas de Movilidad Reducida (PMR). Anteriormente, este tipo de tecnología se instaló en la renovada estación de Paiporta, inaugurada al público el pasado 26 de junio tras las obras de reconstrucción derivadas de daños por una riada.
Ubicada en el centro de Valencia, la estación de Colón es una de las más concurridas de la red de Metrovalencia, junto a la estación de Xàtiva, recibiendo cerca de 5 millones de viajeros al año. La instalación de los nuevos equipos incluye lectores que, una vez se adapte el software correspondiente, permitirán validar billetes mediante tarjetas bancarias contactless y códigos QR, bien sea a través de papel o dispositivos móviles.
Este proyecto cuenta con el respaldo financiero de los Fondos Next Generation (MRR) europeos, con un presupuesto total de 362.983,25 euros, IVA incluido. Metrovalencia dispone de aproximadamente 535 pasos operativos y 318 validadoras de superficie, que se actualizarán a lo largo de este y el próximo año.
Simultáneamente, FGV ha optimizado las máquinas de autoventa de billetes con mejoras en accesibilidad, incorporando 188 dispositivos con videointerfono y un sistema de bucle inductivo para convertir la señal de audio en un campo magnético, algo que los audífonos en posición T pueden captar. Las máquinas de autoventa tanto en el metro como en el tranvía ahora también permiten pagos sin contacto.
En el marco de este proyecto, FGV continúa trabajando para mejorar la accesibilidad de los contenidos mostrados en las pantallas de estas máquinas, mejorando la interfaz gráfica y sumando mensajes acústicos. Este esfuerzo, financiado con Fondos Europeos, ha supuesto una inversión superior a los tres millones de euros. Las 78 máquinas accesibles que ya existían, y que incluyen medidas para personas con movilidad reducida y discapacidades sensoriales, cognitivas e intelectuales, quedaron excluidas de esta actualización. Estos equipos, instalados en 2021, cuentan con una pantalla táctil de 19 pulgadas de alta resolución, asistencia al usuario y software accesible que combina navegación por voz e iconos identificados en Braille, además de elementos luminosos para facilitar el uso.