La marcha de Mónica Oltra deja vacantes los cargos que ostentaba en el Consell: la vicepresidencia, la conselleria de Igualdad y la portavocía del Consell, y deja vacante un escaño de Compromís por la demarcación de Valencia en Les Corts.
VALÈNCIA, 21 Jun. (EUROPA PRESS) –
La marcha de Mónica Oltra deja vacantes los cargos que ostentaba en el Consell: la vicepresidencia, la conselleria de Igualdad y la portavocía del Consell, y deja vacante un escaño de Compromís por la demarcación de Valencia en Les Corts.
La ya exvicepresidenta ejercía estas tres responsabilidades en el ejecutivo autonómico desde el 2015, aunque tradicionalmente no tienen porqué estar ligadas. Por ejemplo, antes de Oltra, ejercía de portavoz del Consell la entonces consellera de Educación, la ‘popular’ María José Catalá, que no era vicepresidenta.
Los equilibrios de los tres partidos que forman Compromís –Iniciativa, Més y Verds–, así como la paridad en el seno del Consell apuntan a que será una representante de Iniciativa quien ocupe los cargos que deja Oltra. Sin embargo, no necesariamente tiene que compaginarlos la misma persona.
La consellera de Agricultura, Mireia Mollà, o la portavoz adjunta en Corts Aitana Mas también forman parte de Iniciativa. En el seno del Consell, la titular de Educación, Raquel Tamarit, y el de Economía, Rafa Climent, también se integran en Compromís, aunque vienen de Més, otro de los partidos.
En cuanto a Les Corts, la siguiente persona en la lista de Valencia es Teresa García (de Més), que ya fue diputada en la anterior legislatura y que actualmente es directora general de Emprendeduría y Cooperativisimo de la Generalitat.
n una rueda de prensa improvisada y visiblemente afectada, Mónica Oltra ha mantenido su tesis de la cacería política: “Ganan los malos”, ha dicho. “Que nadie piense que es posible hacer política contra los poderosos. Los que van contra los poderosos se los van a cargar con denuncias falsas. Uno a uno”, ha advertido en referencia al origen de las querellas que la han llevado a los tribunales, presentadas por sectores de la ultraderecha.
Oltra no solo deja sus cargos en la Generalitat valenciana sino que también deja su escaño en las Cortes, lo que supone que pierde su condición de aforada y, por tanto, el caso volverá al juzgado de instrucción en el que comenzó a investigarse. “No necesito estar aforada. Si no soy digna de estar en el gobierno, menos lo soy de estar en la Cámara de representación popular”, ha indicado.
La comparecencia urgente de Oltra ha pillado a los miembros de la ejecutiva de Compromís en la sede del partido, donde se iba a celebrar la reunión. La atención a los medios se ha producido junto a más de una docena de integrantes de la coalición visiblemente afectados y escoltada los líderes de los partidos de la coalición: Águeda Micó por Més Compromís, Juan Ponce por los Verdes y Alberto Ibáñez por Iniciativa. Minutos después de acabar la comparecencia, varios miembros de la coalición seguían abrazados y llorosos.
Pese al apoyo público que la coalición (formada por Iniciativa, Més Compromís y Els Verds-Equo) ha manifestado por la líder de Compromís, la presión de algunos sectores de la propia formación y la posibilidad de que el presidente de la Generalitat, el socialista Ximo Puig, la destituyera si ella no adoptaba la decisión han podido más que la intención de la propia Oltra de mantenerse en el cargo.
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana imputó, hace cinco días, a la vicepresidenta autonómica por, supuestamente, encubrir el caso de abusos a una menor tutelada por el que fue condenado su exmarido en diciembre de 2019. La imputación se produjo después de que el juzgado que instruía el caso concluyera que había indicios de su participación en la elaboración de un expediente para obstaculizar la investigación sobre su expareja o incluso para proteger la carrera política de la propia Oltra. La vicepresidenta, que también es la titular del departamento de Políticas Inclusivas, del que dependen los centros de menores, y diputada, ha de ser juzgada por el Tribunal Superior, dada su condición de aforado.
La Fiscalía le acusa de los presuntos delitos de prevaricación, abandono de menores y omisión del deber de perseguir delitos y, aunque el tribunal señaló que “no existe prueba directa”, los tres magistrados consideraron que Oltra debía comparecer como imputada ante la existencia de unos “indicios plurales, que en principio hacen pensar que fueron orquestados” por la vicepresidenta.
La dimisión de Oltra deja un gran hueco en el Botànic para el que se perfila, fundamentalmente, una candidata: la diputada Aitana Mas (Crevillent, 1990). Se trata de un nombre que genera consenso en las principales corrientes de Compromís como la mejor solución posible ante esta situación.
