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Pedro Sánchez, el presidente de las catástrofes: ¿casualidad o mala racha histórica?
Pandemias, temporales históricos, erupciones volcánicas, incendios masivos, sequías prolongadas y grandes inundaciones. Desde 2018, España ha atravesado una sucesión de crisis que muchos ciudadanos no recuerdan tan concentradas en un mismo periodo. Esto ha llevado a una pregunta que cada vez se repite más en la calle y en las redes: ¿ha sido Pedro Sánchez un presidente especialmente gafe o simplemente le ha tocado gobernar en tiempos excepcionales?
El debate no es nuevo, pero cobra fuerza cada vez que una nueva emergencia sacude al país.
⚠️ Nota previa importante
No existe un registro oficial llamado “número de catástrofes por presidente”. Esta tabla se basa en hechos objetivos ampliamente documentados, usando criterios habituales: impacto nacional, víctimas mortales, evacuaciones masivas o declaración de emergencia.
📊 Catástrofes y grandes crisis en España desde 2018
(Gobiernos de Pedro Sánchez)
| Año | Evento | Tipo | Impacto humano | Daños / consecuencias principales |
|---|---|---|---|---|
| 2020–2022 | Pandemia de COVID-19 | Sanitaria | >120.000 fallecidos | Confinamientos, colapso sanitario, caída histórica del PIB |
| 2021 (ene.) | Temporal Filomena | Climática | 11 fallecidos | Madrid paralizada, infraestructuras dañadas |
| 2021 (sep–dic) | Erupción volcánica de La Palma | Natural | 7.000 evacuados | >1.200 viviendas destruidas, pérdidas millonarias |
| 2022 (verano) | Olas de calor extremas | Climática | Miles de muertes atribuibles | Récords de temperatura, incendios y estrés sanitario |
| 2022–2024 | Sequía estructural | Climática | Millones de afectados | Restricciones de agua, impacto agrícola severo |
| 2023 (verano) | Grandes incendios forestales | Ambiental | Evacuaciones masivas | >300.000 hectáreas quemadas |
| 2024 (oct.) | DANA e inundaciones del Levante | Climática | Decenas de fallecidos | Miles de damnificados, infraestructuras arrasadas |
| 2025 (primavera-verano) | Gran apagón eléctrico nacional | Infraestructuras | Fallecidos confirmados | Colapso de comunicaciones, hospitales y transporte |
| 2025 (verano) | Incendios extremos | Ambiental | Evacuaciones continuas | Uno de los peores veranos de fuego registrados |
| 2026 (ene.) | Accidente ferroviario grave | Accidental | Decenas de víctimas | Investigación judicial y alarma pública |
🔢 Resumen numérico (criterio conservador)
- Catástrofes mayores claramente identificables: 10
- Años con al menos una gran crisis: 7 de 8
- Tipo dominante: climáticas y medioambientales
- Mayor impacto humano: pandemia de COVID-19
- Novedad relevante: inclusión de crisis de infraestructuras críticas (apagón eléctrico con víctimas)
Un mandato marcado por la emergencia constante
Pandemias, temporales históricos, volcanes en erupción, incendios devastadores, sequías interminables y lluvias torrenciales que arrasan pueblos enteros. Desde 2018, España ha encadenado una sucesión de crisis que muchos ciudadanos no recuerdan tan concentradas en un mismo periodo. La pregunta surge casi sola: ¿ha sido Pedro Sánchez un presidente gafe o simplemente le ha tocado gobernar en tiempos excepcionalmente difíciles?
Desde su llegada a La Moncloa, la sensación de vivir en una emergencia permanente se ha instalado en buena parte de la sociedad. Cada año parece traer consigo un nuevo episodio crítico que obliga a activar planes de emergencia, ayudas extraordinarias y comparecencias urgentes.
La pandemia que lo cambió todo
El punto de inflexión llegó en 2020 con la pandemia de la COVID-19. Una crisis sanitaria sin precedentes en la historia reciente que dejó decenas de miles de fallecidos, hospitales al límite y una economía paralizada durante meses. Confinamientos, restricciones y un clima social marcado por el miedo y la incertidumbre marcaron a toda una generación.
Aunque se trató de un fenómeno global, su impacto en España fue especialmente duro y dejó una huella profunda que aún hoy se percibe en el sistema sanitario y en la economía.
Filomena, volcanes y fuego
Cuando el país aún intentaba recuperarse, llegaron los desastres naturales. En enero de 2021, el temporal Filomena cubrió de nieve ciudades enteras y colapsó Madrid durante días. Pocos meses después, la erupción del volcán de La Palma mantuvo al país en vilo durante casi tres meses, arrasando barrios completos y obligando a miles de personas a abandonar sus hogares.
A esto se sumaron veranos marcados por incendios forestales cada vez más agresivos, con evacuaciones masivas y cientos de miles de hectáreas calcinadas. El fuego se convirtió en una amenaza recurrente, especialmente en un contexto de sequía extrema.
Sequía, calor extremo y un clima sin tregua
España ha atravesado en los últimos años una de las etapas más secas y calurosas de su historia reciente. Olas de calor con temperaturas récord, restricciones de agua en numerosos municipios y un impacto directo en la agricultura y el precio de los alimentos.
La Comunitat Valenciana, como otras zonas del Mediterráneo, ha sufrido especialmente esta combinación de falta de lluvias y episodios climáticos extremos, que ponen a prueba infraestructuras y servicios básicos.
DANAs e inundaciones que lo arrasan todo
Las lluvias torrenciales y las DANAs se han convertido en una amenaza recurrente. El episodio más grave, en el otoño de 2024, dejó decenas de víctimas mortales y miles de damnificados, con pueblos anegados, carreteras destruidas y barrios enteros cubiertos de barro.
Escenas que parecían excepcionales hace años empiezan a repetirse con inquietante frecuencia, alimentando la sensación de que lo extraordinario se ha vuelto habitual.
¿Gafe o presidente de una época convulsa?
Los expertos señalan que muchas de estas catástrofes responden a factores globales como el cambio climático o crisis internacionales imposibles de prever. Sin embargo, la acumulación de tragedias en un periodo relativamente corto ha marcado inevitablemente la percepción pública del mandato.
Para algunos ciudadanos, Pedro Sánchez será recordado como el presidente al que siempre le estallaba una crisis. Para otros, simplemente ha sido el dirigente al que le tocó gobernar en una de las épocas más difíciles y convulsas de la España contemporánea.
Un debate que seguirá abierto
Mientras los fenómenos extremos continúan repitiéndose y la sensación de vulnerabilidad crece, la pregunta seguirá flotando en el ambiente: ¿mala suerte, mala gestión o una nueva normalidad marcada por la incertidumbre?
La respuesta, como casi siempre, dependerá de a quién se le pregunte.