Valencia, 2 de diciembre –
Juanfran Pérez Llorca ha asumido este martes la presidencia de la Generalitat y ha aprovechado la ocasión para ofrecer disculpas a los familiares de las 229 víctimas mortales de la dana, reiterando lo adelantado en su discurso de investidura la semana pasada.
En su intervención, Pérez Llorca subrayó que sus palabras van más allá de un simple formalismo institucional, afirmando que “nacen de una convicción personal y deben ser el inicio de un diálogo y un entendimiento que debemos tener y saber mantener”. Durante su discurso ante el pleno de Les Corts, afirmó que “ni el 29 de octubre de 2024 ni los días posteriores las administraciones públicas estuvieron a la altura de lo que merecía la sociedad”, motivo por el cual comenzó su intervención pidiendo perdón.
Asimismo, Pérez Llorca instó a que este perdón sirva como el comienzo de una reconciliación tanto entre las víctimas como entre las distintas administraciones. “Ha sido un año largo y duro para la totalidad de la sociedad valenciana, un año de intensa tensión y crispación, que solo ha aumentado el dolor existente”, aseguró.
Lamentó que los debates se hayan alejado de las víctimas y los afectados, que “ya no merecen sentir más soledad”. En este sentido, señaló: “Si realmente queremos avanzar, necesitamos cerrar estos debates, que solo generan resentimientos”.
Pérez Llorca juró su cargo en el hemiciclo de Les Corts, comprometiéndose a acatar la Constitución Española y el Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana “sin engaño”, y prometiendo fidelidad a la Generalitat.
Al acto protocolario asistieron figuras como el secretario general del PP, Miguel Tellado, además de representantes de la sociedad civil valenciana y otros cargos, incluidos los alcaldes de Valencia y Alicante, Mª José Catalá y Luis Barcala, ambos del Partido Popular. También estuvo presente el ya ‘expresident’ de la Generalitat, Carlos Mazón, quien se ubicó en su nuevo escaño, el 97, en la última fila de la bancada popular, entre Alejo Font de Mora y Teresa Ramírez de Vox.