La Generalitat se encuentra en la fase final de la reconstrucción de infraestructuras locales, habiendo completado dos tercios de las obras previstas en 58 proyectos distribuidos en más de 20 localidades. Vicente Martínez Mus, vicepresidente segundo para la Recuperación, Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, destacó que estas acciones, que han contado con una inversión superior a 50 millones de euros, representan “un ejercicio de eficacia, compromiso y solidaridad con los ayuntamientos”, en el marco del Plan Endavant.
La Generalitat ha reafirmado su colaboración con las localidades afectadas por las riadas para resolver las necesidades de los municipios y apoyar la reactivación y reforzamiento de sus infraestructuras. Martínez Mus resaltó que el Consell está concentrando sus esfuerzos en la recuperación de vías, pasarelas y puentes municipales, tras haber reparado 18 carreteras autonómicas dañadas, para lo cual se ha asignado una dotación de 75 millones de euros, además de invertir 140 millones en la red de Metrovalencia.
De las 38 obras ya finalizadas destacan los puentes de Siete Aguas, Cheste, y el que conecta Catarroja con Massanassa, así como las vías de Paiporta y la pasarela peatonal sobre el río Magro en Algemesí. También se han mejorado estructuras para hacerlas más resistentes a las inundaciones, como en Godelleta, donde se ha triplicado la capacidad hidráulica.
Martínez Mus pronosticó que las obras pendientes finalizarán en diciembre o a inicios de 2026, subrayando que son proyectos “que facilitan la conexión entre personas y municipios para restaurar la normalidad, que es el objetivo de todos”. Añadió que la Generalitat está realizando un esfuerzo inversor sin precedentes en un tiempo récord, a pesar de la falta de apoyo del Gobierno de España, lamentando que el Ejecutivo central aún no haya restablecido la línea C3 de Cercanías y que diversas infraestructuras municipales asumidas por el Gobierno estén pendientes.
Estas iniciativas se enmarcan en el Plan Endavant de la Generalitat, diseñado para restaurar las condiciones sociales, económicas y ambientales de la población y del territorio valenciano tras las inundaciones del 29 de octubre, y para minimizar los riesgos ante futuras catástrofes.