馃搷 Picassent (Valencia), 17 de abril de 2025


Los tel茅fonos m贸viles, aunque prohibidos dentro de prisi贸n, circulan como objetos de lujo entre los muros del centro penitenciario de Picassent. Entre 2018 y 2024, los funcionarios han confiscado 653 terminales, seg煤n datos de Acaip-UGT Valencia. Solo el a帽o pasado se requisaron 72 dispositivos, en un contexto de creciente sofisticaci贸n en los m茅todos de introducci贸n.
脥ndice de contenidos
Una v铆a libre para el crimen desde la celda
El uso de m贸viles en prisi贸n permite a los internos eludir los controles legales, mantener comunicaciones sin supervisi贸n y, en muchos casos, seguir dirigiendo actividades delictivas desde su celda. El problema se agrava con reclusos especialmente peligrosos, como terroristas o miembros de bandas organizadas, que ven en estos dispositivos una herramienta clave para coordinar el exterior.
Pero m谩s all谩 del delito, el tr谩fico de m贸viles genera un mercado negro interno: peleas, deudas, amenazas y episodios de violencia est谩n estrechamente vinculados al control de estos aparatos.
Tecnolog铆a obsoleta y m茅todos invisibles
Los funcionarios denuncian que carecen de medios adecuados para frenar esta tendencia. Los tel茅fonos actuales, ultracompactos y hechos con materiales no met谩licos, burlan los controles de seguridad m谩s comunes. Solo con requisas f铆sicas exhaustivas, realizadas con personal cualificado, se consigue frenar su entrada.
Desde el sindicato Acaip-UGT reclaman que, pese a estas limitaciones, los empleados p煤blicos siguen comprometidos en la lucha diaria contra este tipo de contrabando.
El peligro desde el cielo: los drones
Uno de los riesgos emergentes m谩s dif铆ciles de combatir son los drones, que permiten introducir m贸viles y otros objetos volando por encima del per铆metro penitenciario. La precisi贸n y velocidad de estos dispositivos complican su detecci贸n, y en muchos casos logran dejar cargas sin ser vistos por los sistemas actuales.
M谩s de 12.800 m贸viles en siete a帽os en toda Espa帽a
A nivel nacional, las cifras son a煤n m谩s preocupantes. En los 煤ltimos siete a帽os, Instituciones Penitenciarias ha decomisado 12.882 m贸viles en centros de toda Espa帽a. Esto confirma que no se trata de casos aislados, sino de un fen贸meno estructural que necesita soluciones urgentes.
Llamamiento a modernizar la seguridad
Acaip-UGT exige una inversi贸n real en tecnolog铆a. Los inhibidores de se帽al actuales, instalados hace m谩s de una d茅cada, solo bloquean redes 3G, mientras los m贸viles modernos funcionan con 4G o 5G. Adem谩s, piden equipos de inhibici贸n adaptados a nuevas frecuencias, sistemas antidr贸n eficaces y plantillas reforzadas para hacer frente a los retos actuales.
“La seguridad en prisi贸n no puede depender de la suerte ni del esfuerzo de los trabajadores. Necesitamos herramientas eficaces”, insisten.
Conclusi贸n: una batalla invisible dentro de los muros
Los tel茅fonos m贸viles en prisi贸n no son simples objetos contrabandeados: son armas de comunicaci贸n clandestina. En un entorno donde cada movimiento debe ser controlado, la presencia de un m贸vil cambia las reglas del juego. Y hoy, los funcionarios est谩n luchando esta batalla con herramientas de hace 15 a帽os.
El caso de Picassent es solo un reflejo de un problema m谩s profundo que afecta a todo el sistema penitenciario espa帽ol. La pregunta es: 驴actuar谩 la administraci贸n antes de que sea demasiado tarde?