PSPV, Compromís y EU-Podem critican el proyecto de presupuestos de Alicante para 2026 y Vox mantiene exigencias al PP
ALICANTE, 3 Dic. – Los grupos de la oposición en el Ayuntamiento de Alicante han reaccionado tras la aprobación por parte de la junta de gobierno del proyecto de presupuestos municipales para 2026, valorado en 367,3 millones de euros. Por un lado, el PSPV, Compromís y EU-Podem han expresado críticas hacia el ejecutivo del alcalde Luis Barcala (PP), acusándolo de “recortar en inversiones”, “hacer el ridículo” y ser “continuista y profundamente conservador”. Mientras tanto, Vox ha remarcado que el “cumplimiento” de acuerdos previos con los ‘populares’ es un “requisito” para participar en las negociaciones sobre estas cuentas.
Ana Barceló, portavoz socialista, ha señalado que la primera impresión es de “absoluta decepción”, destacando una reducción en inversiones y proyectos no ejecutados. Ha criticado que Barcala no dialogó previamente con la oposición y ha cuestionado que el ejecutivo municipal ataque al Gobierno central cuando el Boletín Oficial del Estado ha publicado recientemente la posibilidad de utilizar remanentes para proyectos sostenibles.
Rafa Mas, portavoz de Compromís, ha considerado que el gobierno municipal “roza el esperpento”, criticando proyectos repetidos y la falta de ejecución adecuada. Asimismo, apunta que los presupuestos continúan sin aportar nuevas instalaciones como centros sociales, comunitarios o deportivos, mientras se culpa al presidente Pedro Sánchez de diversas problemáticas.
Desde EU-Podem, se ha criticado la falta de transparencia y participación en el proceso presupuestario. Además, destacan un enfoque limitado en inversiones sociales esenciales y acusan al gobierno de Barcala de acuerdos ideológicos con Vox que frenan el progreso.
Por otro lado, Carmen Robledillo, portavoz de Vox, ha reconocido la confianza que tiene el equipo de gobierno en aprobar los presupuestos antes de fin de año, aunque ha enfatizado la necesidad de cumplir con acuerdos previos para facilitar la negociación. Ha subrayado que Vox no dará un “cheque en blanco” y que su apoyo dependerá del cumplimiento de su agenda programática.