El debate sobre la implantación de una tasa turística en la Comunitat Valenciana ha vuelto este miércoles al centro de la actualidad política valenciana. Partido Popular y Vox han unido nuevamente sus votos en Les Corts para oponerse a la tramitación de dos iniciativas legislativas impulsadas por PSPV-PSOE y Compromís con el objetivo de recuperar la denominada tasa turística.
La medida ya fue aprobada durante la etapa del Govern del Botànic, aunque nunca llegó a entrar en vigor debido a que el ejecutivo autonómico formado posteriormente por PP y Vox derogó la normativa en 2023 antes de su aplicación efectiva.
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La izquierda defiende la tasa como una medida “normal” en Europa
Durante el debate parlamentario, tanto PSPV como Compromís defendieron la necesidad de abrir un debate sobre la fiscalidad turística y la sostenibilidad de los destinos más saturados de la Comunitat Valenciana.
El síndic socialista, José Muñoz , aseguró que la propuesta responde a una demanda creciente en municipios turísticos y recordó que incluso la alcaldesa de València, María José Catalá , ha reconocido públicamente que se trata de un “debate interesante”. Según explicó, el PSPV plantea un modelo municipal en el que cada ayuntamiento decidiría libremente si aplica o no el impuesto y el destino final de la recaudación.
Por su parte, el portavoz de Compromís, Joan Baldoví , defendió una tasa turística de carácter autonómico y argumentó que los valencianos ya pagan este tipo de gravámenes cuando visitan otras ciudades europeas. Baldoví subrayó que la medida permitiría compensar el impacto económico y de servicios que genera el turismo masivo en determinados municipios.
PP y Vox rechazan “más impuestos”
Desde el bloque de derechas, tanto PP como Vox reiteraron su rechazo frontal a crear nuevos tributos vinculados al turismo. El síndic popular, Nando Pastor , acusó a la izquierda de querer imponer “más impuestos a los valencianos” y defendió la estrategia fiscal del Consell basada en rebajas tributarias y bonificaciones.
Pastor insistió además en que buena parte del turismo que recibe la Comunitat Valenciana procede de los propios valencianos, por lo que demostró que la medida terminaría afectardo también a residentes de la autonomía.
En la misma línea, el síndic de Vox, José María Llanos , calificó la tasa turística como “un impuesto añadido muy propio de la izquierda” y defendió que el turismo es un sector esencial para la economía valenciana al que no deben ponerse “trabas”.
Un debate que sigue abierto
Aunque las iniciativas previsiblemente no prosperarán por la mayoría absoluta de PP y Vox en Les Corts, el debate sobre la tasa turística vuelve a ganar protagonismo coincidiendo con el aumento de visitantes, la presión sobre los servicios públicos y el crecimiento del precio de la vivienda en zonas turísticas de la Comunitat Valenciana.
Ciudades europeas como Barcelona , París o Roma aplican desde hace años diferentes modelos de tasa turística destinados a financiar limpieza, movilidad, patrimonio o sostenibilidad urbana.