Construido por fases a comienzos de los años 2000, el conjunto residencial Valturia se ha convertido en una de las siluetas más reconocibles del acceso sur a València. Sus fachadas curvas, sus franjas de ladrillo rojizo y sus peculiares estructuras metálicas en las azoteas esconden una historia urbanística que comenzó en 1998 y que también incluye viviendas protegidas.
Quienes entran o salen de València por la V-30 seguramente han reparado alguna vez en un conjunto de grandes edificios de viviendas que destacan por sus formas redondeadas y sus fachadas de colores alternos.
Es el Residencial Valturia, una urbanización situada en el distrito de Jesús, junto a la calle Rafael Lapesa Melgar y la avenida Real de Madrid, en las proximidades del barrio de Sant Marcel·lí.
Su arquitectura es fácilmente reconocible. Las torres presentan grandes volúmenes curvos, bandas horizontales de ladrillo rojo y acabados claros que se alternan a lo largo de sus fachadas. En las cubiertas aparecen unas llamativas estructuras metálicas que acentúan todavía más su singularidad.
Aunque las fotografías actuales pueden hacer pensar que se trata de una promoción reciente, sus orígenes se remontan a finales del siglo XX.
Un proyecto inmobiliario que comenzó en 1998
La historia documentada de Valturia comienza el 9 de septiembre de 1998.
Aquel día, la sociedad Mardeval S. L. formalizó ante notario una escritura de agrupación y segregación de terrenos para desarrollar una gran promoción inmobiliaria.
El proyecto estaba organizado en tres fases de construcción y contemplaba levantar un amplio conjunto de viviendas en una zona del sur de València que experimentaba importantes transformaciones urbanísticas.
Este dato aparece recogido en la sentencia 728/2011 del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, publicada el 23 de junio de 2011, que examinó un procedimiento tributario relacionado con la promoción.
Un año después, el 20 de octubre de 1999, la Generalitat Valenciana concedió la calificación provisional para las viviendas de protección pública incluidas en las tres fases del proyecto.
Uno de los detalles menos conocidos de Valturia es precisamente que no nació exclusivamente como una promoción de viviendas de precio libre.
Según el expediente recogido en la resolución judicial, el 29,09 % de las unidades contempladas en la promoción tenía la consideración de vivienda libre, mientras que el resto estaba previsto dentro del régimen de protección pública.
Las fases I y II obtuvieron sus calificaciones definitivas en marzo y noviembre de 2003, respectivamente. Estos documentos permiten situar una parte fundamental del desarrollo de Valturia en ese año.
Un conjunto de torres con una arquitectura muy particular
El complejo fue concebido como una gran urbanización residencial de edificios altos, organizada alrededor de zonas comunes y espacios destinados al uso de sus habitantes.
Las fotografías compartidas por la cuenta de Instagram @komissar.on_air permiten apreciar algunos de sus rasgos más característicos.
Las fachadas están formadas por franjas alternas de ladrillo rojizo y superficies de tonos beige. La repetición de balcones y ventanas curvadas genera una composición que destaca especialmente cuando los edificios se observan desde cierta distancia.
Otro elemento singular son las estructuras metálicas situadas sobre las azoteas, que sobresalen por encima de las cubiertas. Aunque constituyen uno de los detalles más llamativos del conjunto, no se ha localizado documentación técnica suficiente para establecer con seguridad su función original.
La construcción combina una estética de grandes bloques residenciales con instalaciones comunitarias que resultaban especialmente atractivas en las promociones inmobiliarias de comienzos de siglo.
Las referencias inmobiliarias disponibles sitúan la construcción de diferentes edificios entre 2003 y 2004, aunque no se ha podido verificar la fecha exacta de finalización de las tres fases.
Piscinas, pistas deportivas y espacios comunes
Valturia fue planteado como algo más que un conjunto de edificios de viviendas.
La urbanización dispone de zonas ajardinadas, piscinas, instalaciones deportivas y espacios de circulación interior.
Entre sus equipamientos se encuentran pistas de pádel y squash, además de servicios de conserjería.
La propia comunidad de propietarios cuenta con una página web en la que muestra sus instalaciones y ofrece servicios digitales para los residentes, como la gestión de paquetería y la reserva de espacios comunitarios.
Estas características reflejan un modelo residencial que apostaba por reunir viviendas y servicios de ocio dentro de un mismo recinto.
En los primeros años del siglo XXI, este tipo de urbanizaciones ganó presencia en diferentes zonas de expansión de València.
La cercanía a la V-30 y los problemas de ruido
La ubicación del complejo también ha condicionado su evolución.
Valturia se levanta junto a grandes infraestructuras de transporte, entre ellas la V-30, la avenida Real de Madrid y el corredor ferroviario del acceso sur a València.
Esta situación facilita la conexión por carretera, pero también expone las viviendas a la contaminación acústica del tráfico.
El problema quedó recogido expresamente en los planes municipales de actuación contra el ruido.
En esa documentación figura un proyecto de protección acústica para el conjunto residencial Valturia, con actuaciones destinadas a reducir el impacto sonoro de las vías próximas.
El plan contemplaba medidas correctoras presupuestadas en aproximadamente 210.000 euros.
La existencia de este proyecto demuestra que el entorno del residencial ya había sido identificado como una zona donde era necesario estudiar medidas de protección frente al ruido.
Valturia y los cambios urbanísticos del sur de València
Cuando comenzaron las obras del residencial, el sur de València tenía una configuración muy distinta a la actual.
La zona estaba marcada por grandes infraestructuras viarias y ferroviarias, áreas industriales y barrios tradicionales como Sant Marcel·lí.
Con el paso de los años llegaron nuevos desarrollos residenciales, la construcción del nuevo Hospital La Fe y proyectos urbanos como Turianova.
Sin embargo, el crecimiento también ha puesto de manifiesto problemas de comunicación entre los barrios situados a ambos lados de las infraestructuras.
En mayo de 2025 se presentó en el programa municipal VLCParticipa una propuesta para mejorar la conexión entre Sant Marcel·lí, Valturia, Turianova y los municipios del sur del área metropolitana.
La iniciativa planteaba ampliar un paso inferior de la avenida Federico García Lorca para facilitar los desplazamientos.
El Ayuntamiento consideró inviable abordar la ampliación dentro de aquel proceso participativo debido a la intervención necesaria de ADIF, aunque informó favorablemente sobre la posibilidad de estudiar una regulación semafórica del paso, con un presupuesto estimado de 3.000 euros.
La propuesta ilustra cómo las conexiones urbanas siguen siendo una cuestión importante para esta zona de València.
Más de dos décadas formando parte del paisaje valenciano
Las fotografías de Valturia al atardecer ofrecen una de las perspectivas más características del conjunto.
Cuando la luz del sol ilumina sus fachadas, las franjas rojizas adquieren tonalidades más intensas y las superficies claras reflejan una luz dorada que acentúa las curvas de los edificios.
Desde las vías de acceso al sur de la ciudad, las torres forman una silueta perfectamente reconocible.
Aunque no tiene la notoriedad de otros edificios contemporáneos, como la Torre de Francia o los grandes conjuntos levantados junto a la avenida de las Cortes Valencianas, Valturia representa otra faceta del crecimiento residencial valenciano de comienzos del siglo XXI.
Su historia reúne una importante promoción inmobiliaria, viviendas de protección pública, arquitectura de formas singulares y los retos urbanísticos de un entorno atravesado por grandes vías de comunicación.
Más de veinte años después, el Residencial Valturia continúa siendo uno de los conjuntos arquitectónicos más reconocibles de la entrada sur de València y un testimonio de la transformación que experimentó esta parte de la ciudad a comienzos del nuevo milenio.
Documentación consultada
Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana 728/2011, con información original del proyecto de 1998 y las tres fases de viviendas:
Web del Residencial Valturia, con fotografías e información de sus instalaciones:
Ayuntamiento de València — Propuesta de conexión entre Sant Marcel·lí, Valturia y Turianova:
Planes municipales de acción contra la contaminación acústica, con referencias a las actuaciones previstas en Valturia:
https://servicios.lasprovincias.es/documentos/contaminacion-acustica.pdf
Fotografías de referencia: publicación de Instagram de @komissar.on_air. No ha sido posible identificar documentalmente al arquitecto responsable del conjunto, por lo que se ha evitado atribuirle una autoría sin verificar.






