18 de octubre de 2026
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La EMT pierde velocidad en València mientras uno de cada cuatro Cercanías incumple los horarios: más de 500 horas de retrasos durante el verano

Los datos de transporte público de 2026 reflejan una situación preocupante para los viajeros valencianos. Los autobuses municipales circulan más despacio que en años anteriores, mientras los trenes de Cercanías acumularon 30.769 minutos de retrasos entre junio y agosto. La creciente utilización de la EMT contrasta con las dificultades para mejorar los tiempos de viaje.

El transporte público de València continúa enfrentándose a dos problemas que afectan directamente a miles de ciudadanos: la pérdida de velocidad de los autobuses urbanos y los incumplimientos horarios de los trenes de Cercanías.

Los últimos informes de gestión de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y los indicadores de puntualidad de Renfe, analizados por Valencia Plaza en una información publicada el 17 de octubre de 2026, reflejan que los problemas no desaparecieron durante el verano, a pesar de la reducción habitual del tráfico asociada a las vacaciones.

Las cifras son especialmente significativas porque muestran que la ralentización de los autobuses no se limita a los meses de mayor actividad laboral y escolar.

En el caso del ferrocarril, aproximadamente una cuarta parte de las circulaciones incumplieron el horario previsto en las estaciones de su recorrido, de acuerdo con los criterios utilizados por Renfe.

Los autobuses de la EMT siguen perdiendo velocidad

La velocidad comercial de los autobuses municipales volvió a descender durante los tres meses de verano analizados en comparación con los mismos meses de 2025.

Los datos muestran una tendencia continuada:

Mes de 2026Velocidad mediaVariación anual
Junio11,41 km/h-1,84 %
Julio11,58 km/h-1,94 %
Agosto12,16 km/h-1,79 %

Aunque agosto registró la mayor velocidad de los tres meses, el dato continúa por debajo del correspondiente al año anterior.

La diferencia es todavía más llamativa si se compara con 2023. Según los informes analizados, en julio y agosto de 2026 los autobuses circularon aproximadamente 0,6 kilómetros por hora más despacio que en esos mismos meses de hace tres años.

La tendencia descendente de la velocidad comercial se remonta a finales de 2023, aunque se han producido algunas recuperaciones puntuales.

¿Qué significa que un autobús circule a 11 kilómetros por hora?

La velocidad comercial no mide únicamente la rapidez del autobús mientras circula por una avenida.

También incluye el tiempo que permanece detenido en semáforos, paradas, retenciones y otras circunstancias habituales del recorrido.

Por tanto, una velocidad comercial de 11,41 kilómetros por hora significa que el vehículo recorre, de media, esa distancia durante una hora completa de servicio.

Cuando la velocidad disminuye, cada autobús necesita más tiempo para completar su itinerario.

Esto puede provocar que mantener las frecuencias previstas resulte más difícil, especialmente cuando se producen retenciones, obras o incrementos inesperados de viajeros.

El problema adquiere una dimensión mayor en las líneas que atraviesan zonas especialmente congestionadas de la ciudad.

Más viajeros, pero los autobuses no consiguen recuperar rapidez

La EMT ha experimentado un incremento importante del número de usuarios durante los últimos ejercicios.

Entre enero y agosto de 2026, la empresa municipal contabilizó 80,2 millones de validaciones, aproximadamente 934.000 más que durante el mismo periodo del año anterior.

La subida equivale a un crecimiento cercano al 1 %.

En agosto se registraron 8,4 millones de validaciones, un 5 % más que en el mismo mes de 2025.

Estos datos revelan que la utilización del transporte público continúa creciendo, aunque a un ritmo más moderado que en ejercicios anteriores.

Durante junio, la empresa municipal contó con 490 autobuses en servicio, mientras que en julio y agosto la cifra ascendió a 496.

Además, se retiraron 23 autobuses convencionales y se incorporaron 27 vehículos articulados, de mayor capacidad, entre junio y julio.

La renovación permitió reducir la edad media de la flota por debajo de los nueve años, pero todavía no se refleja en una recuperación sostenida de la velocidad comercial.

Cercanías acumula más de 513 horas de retrasos en tres meses

La situación ferroviaria también presenta cifras relevantes.

Según los informes mensuales de puntualidad de Renfe recogidos por Valencia Plaza, los servicios de Cercanías valencianos acumularon 30.769 minutos de retrasos durante junio, julio y agosto de 2026.

La cifra equivale a aproximadamente 513 horas de demoras acumuladas.

Este indicador representa la suma del tiempo de retraso contabilizado en las circulaciones, no una interrupción continuada de 513 horas.

Renfe señala que buena parte de los retrasos responde a circunstancias externas a su propia gestión, entre ellas problemas en las infraestructuras ferroviarias, incidencias en la circulación y fenómenos meteorológicos.

No obstante, para los viajeros, las consecuencias pueden ser similares independientemente de qué organismo resulte responsable de una incidencia.

Hasta el 28 % de incumplimiento horario en julio

Uno de los indicadores más relevantes es el denominado cumplimiento horario.

Este mide si los trenes respetan las horas previstas de llegada a las estaciones durante su recorrido. Renfe considera cumplido el horario cuando la desviación no supera los tres minutos.

Las cifras correspondientes al verano de 2026 son las siguientes:

MesCumplimiento horarioIncumplimiento
Junio72,5 %27,5 %
Julio71,8 %28,2 %
Agosto76,9 %23,1 %
Septiembre74,4 %25,6 %

Julio fue el peor de los cuatro meses analizados, con un incumplimiento horario del 28,2 %.

Agosto registró una mejoría, aunque casi una cuarta parte de las circulaciones siguió sin cumplir el horario en los términos establecidos por Renfe.

Conviene señalar que este indicador no significa que uno de cada cuatro trenes llegue tarde a su estación final. El cumplimiento horario tiene en cuenta las llegadas a las diferentes estaciones del itinerario y es distinto de la puntualidad medida exclusivamente en el destino final.

También debe diferenciarse de las cancelaciones: los trenes suprimidos quedan fuera del cálculo de puntualidad y se contabilizan mediante otro indicador.

Septiembre tampoco consigue resolver el problema

El regreso a la actividad laboral y académica después del verano tampoco permitió recuperar completamente el cumplimiento de los horarios ferroviarios.

Durante septiembre, los servicios de Cercanías valencianos acumularon otros 10.684 minutos de retrasos, equivalentes a unas 178 horas.

De ese total, Renfe atribuyó aproximadamente 1.800 minutos a causas propias.

El cumplimiento horario se situó en el 74,4 %, lo que supone una mejora de 3,2 puntos porcentuales respecto a septiembre de 2025.

Por tanto, aunque los datos reflejan una evolución favorable en la comparación interanual, todavía se producen desviaciones horarias significativas.

La oposición municipal denuncia el deterioro del servicio

La caída de la velocidad de los autobuses también ha generado enfrentamientos políticos en el Ayuntamiento de València.

La concejala socialista Elisa Valía denunció en agosto que la EMT encadenaba más de dos años de pérdidas de velocidad comercial y cuestionó la gestión del servicio por parte del Gobierno municipal de María José Catalá.

El Grupo Municipal Socialista señaló también que las quejas de los usuarios habían aumentado un 15,90 % en junio respecto al mismo mes de 2025.

Los socialistas consideran que la ralentización de los autobuses supone un empeoramiento del servicio y reclaman medidas para mejorar la movilidad urbana.

Por su parte, Compromís ha relacionado la pérdida de velocidad del transporte público con el incremento de la circulación de vehículos privados en la ciudad.

Según un análisis presentado por esta formación en septiembre, el tráfico privado había crecido aproximadamente un 5 % entre enero y agosto de 2026. La formación atribuye parte de las dificultades de los autobuses a las políticas municipales de movilidad.

Son valoraciones de los grupos de la oposición, y los datos disponibles no permiten atribuir toda la pérdida de velocidad a una única causa.

El Ayuntamiento anuncia más autobuses y conductores para 2027

El concejal de Movilidad y presidente de la EMT, Jesús Carbonell, ha defendido la necesidad de ampliar el servicio ante el fuerte crecimiento de la demanda acumulado durante los últimos años.

El Gobierno municipal considera que la incorporación de nuevos vehículos y trabajadores permitirá incrementar las frecuencias y mejorar la atención a los usuarios.

El Consejo de Administración de la EMT aprobó el pasado 2 de octubre una previsión presupuestaria global de 266,6 millones de euros para 2027.

De esa cantidad, 67,5 millones corresponden al Plan de Inversiones 2024-2028, dotado con aproximadamente 172 millones de euros.

Los objetivos anunciados incluyen la incorporación de hasta 160 conductores adicionales y la puesta en funcionamiento de 218 de los 222 nuevos autobuses previstos dentro del plan inversor.

También se contempla ampliar recorridos, establecer nuevas líneas y mejorar las frecuencias existentes.

El Ayuntamiento sostiene que estas inversiones contribuirán a mejorar el servicio, aunque habrá que comprobar en los próximos informes si se traducen efectivamente en tiempos de viaje más cortos y una mayor regularidad.

El verdadero problema para los viajeros: cuánto se tarda en llegar

Más allá de los porcentajes, el deterioro de determinados indicadores afecta a una cuestión fundamental: el tiempo que necesitan los ciudadanos para desplazarse.

La velocidad de los autobuses, la frecuencia de paso, la puntualidad ferroviaria y las conexiones entre los distintos medios de transporte determinan la utilidad real del sistema público de movilidad.

Para un usuario que debe combinar Cercanías y EMT, una demora ferroviaria puede provocar la pérdida de una conexión y prolongar considerablemente el desplazamiento.

De igual manera, cuando un autobús necesita más tiempo para completar su ruta, mantener los horarios requiere una organización operativa capaz de compensar esos retrasos.

Los datos del verano de 2026 muestran dos realidades simultáneas: la EMT mantiene un elevado volumen de usuarios y renueva progresivamente su flota, mientras continúa perdiendo velocidad; Cercanías mejora algunos indicadores respecto al año anterior, pero sigue registrando importantes incumplimientos horarios.

El reto para las administraciones no consiste únicamente en transportar a más pasajeros o incorporar vehículos nuevos, sino en conseguir que los valencianos puedan llegar a sus destinos en tiempos razonables y con horarios fiables.

Documentación de referencia:

Valencia Plaza — Información publicada el 17 de octubre de 2026:

https://valenciaplaza.com/valenciaplaza/valencia/la-emt-circulo-mas-lenta-y-uno-de-cada-cuatro-cercanias-no-llego-a-su-hora-este-verano

Renfe — Informes oficiales de puntualidad:

https://grupo.renfe.com/es/es/gobierno-y-transparencia/puntualidad-en-los-servicios

EMT València — Plan Director 2025-2030:

Ayuntamiento de València — Presupuesto e inversiones de la EMT para 2027:

https://www.valencia.es/es/-/presupuesto-emt

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