Entre todas estas personas, la autora del video que publicó Antena 3 no imaginaba que se cruzaría al propio autor del atentado terrorista alejándose del lugar con llamativa tranquilidad.
[beevideoplayersingle autoplay=”1″ repeat=”1″ volume=”100″ videourl=”https://youtu.be/jo12k6z-B1k” adstype=”google-ads” adstimestart=”5″ adstimerestart=”60″ goocapubx=”ca-pub-2407556158217880″ gooadsid=”2181126932″]
“No sé qué está pasando”, respondió Younes Abouyaaqoub, sin perder el paso en dirección contraria. Vestido con una camiseta con rayas y unas gafas de sol, señala con su mano derecha hacia La Rambla, mientras que el brazo izquierdo se mantiene pegado a su cuerpo, ocultando algo o protegiendo alguna herida.
La mujer, sin saber el peligro que acaba de pasar, continúa el paso y las consultas a los transeúntes. Por su parte, Abouyaaqoub asesinaría a cuchilladas tiempo después a un hombre para robar su vehículo y terminar su escape de la ciudad condal.
Nunca corrió y evitó llamar la atención, en los momentos en los que las autoridades iniciaban la cacería humana. Nadie sospechó que era el conductor que mató a 14 personas en la peatonal.
Su huida duró cuatro días. El 21 de agosto, la policía de Cataluña lo abatió en Subirats. Antes de morir, mientras vestía un cinturón de explosivos falso, gritó: “Allahu Akhbar”.