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Diputación rehabilita memoria de trabajadores represaliados tras guerra
Un acto de justicia histórica en la provincia de Valencia
La Diputación de Valencia da un paso firme hacia la reparación de la memoria de las víctimas de la represión franquista al reconocer, de forma oficial, a 124 trabajadores represaliados tras la Guerra Civil Española. Este proyecto se enmarca en el plan de Memoria Democrática impulsado por la institución con el objetivo de reivindicar los valores democráticos y dignificar la historia de aquellas personas que padecieron persecución por sus ideas políticas o sindicales.
En un emotivo acto celebrado en el Palacio de la Scala, sede de la corporación provincial, se entregaron reconocimientos a los familiares de los afectados, muchos de los cuales habían sido injustamente sancionados, encarcelados o cesados de sus puestos tras el fin del conflicto bélico en 1939.
Una reparación largamente esperada
Durante décadas, los nombres de estos empleados públicos represaliados estuvieron silenciados de los documentos oficiales y sus casos invisibilizados. Gracias al impulso de los trabajos de investigación realizados por técnicos y archiveros provinciales, ha sido posible reconstruir su historia laboral y política, identificando con precisión a los afectados y las circunstancias de su destitución o castigo.
El presidente de la Diputación, Toni Gaspar, subrayó la importancia de este proyecto como un ejercicio de justicia, memoria y reparación:
“Hoy recordamos a estas personas que fueron perseguidas simplemente por defender la legalidad democrática. Es nuestro deber como institución reconocer su sacrificio y contar sus historias”.
¿Qué formas tomó la represión?
Los casos documentados reflejan diferentes formas de represión ejercida por el régimen franquista sobre los trabajadores de la Diputación:
- Expulsiones injustificadas de la plantilla por supuesta afinidad política con la República.
- Sanciones disciplinarias sin base legal, muchas veces con pérdida de empleo o sueldo.
- Delaciones anónimas o informes falsificados para justificar despidos.
- Depuraciones políticas en cuerpos como el Magisterio, Sanidad, Obras Públicas y Servicios Sociales.
Las represalias tuvieron consecuencias devastadoras para las familias de los afectados, en muchos casos empujados a la pobreza o al exilio interno. La mayoría de las víctimas no fueron juzgadas por delitos, sino que simplemente perdieron su medio de vida por sus ideales democráticos o por haber formado parte de sindicatos como la UGT o CNT.
El plan de Memoria Democrática de la Diputación
Con el objetivo de afrontar esta herida histórica y promover una cultura de memoria colectiva y reconciliación, la Diputación de Valencia viene desarrollando desde 2018 un plan integral centrado en la recuperación documental y testimonial de los represaliados en su plantilla.
Principales acciones desarrolladas
- Investigación y digitalización de expedientes de depuración conservados en el archivo provincial.
- Organización de jornadas sobre memoria democrática, con ponentes e investigadores expertos.
- Colaboración con historiadores y familiares para recopilar testimonios y contextualización histórica.
- Creación de exposiciones itinerantes para mejorar la difusión de la memoria histórica.
- Entrega de diplomas de reconocimiento oficial a familiares de trabajadores represaliados.
Esta iniciativa se enmarca además en las políticas de reparación institucional que promueve la Ley 20/2022 de Memoria Democrática, obligando a las administraciones públicas a identificar y reconocer a todas las víctimas de la dictadura, especialmente en el ámbito laboral.
Un trabajo de archivo esencial para reconstruir la historia
El acto de reparación no habría sido posible sin el trabajo meticuloso realizado por el equipo de archivos de la Diputación. Durante meses, técnicos y documentalistas escudriñaron legajos, actas y documentos internos con el fin de trazar un mapa detallado de las purgas aplicadas entre 1939 y 1945.
Resultados de la investigación
- Identificación de 124 empleados sancionados o expulsados sin garantías judiciales.
- Clasificación por departamentos afectados, siendo Obras Públicas y Sanidad los más señalados.
- Confirmación de casos de coacciones o delaciones internas con motivaciones políticas.
- Conservación digital de todos los expedientes para consulta futura y proyectos de investigación histórica.
Estos datos no solo alimentan un proceso de memoria institucional, sino que abren nuevas líneas de investigación académica sobre la represión estructural en las administraciones públicas durante el franquismo.
La emoción de las familias: memoria y dignidad
El evento de conmemoración reunió a más de 300 personas entre familiares, representantes políticos y miembros de asociaciones de memoria histórica. La emoción estuvo presente en todo momento, especialmente durante la entrega de diplomas personalizados que reconocen, a título póstumo, el compromiso democrático de los 124 trabajadores.
Algunas familias compartieron sus conmovedores testimonios:
“Mi abuelo fue expulsado por enseñar en valenciano. Nunca pudo volver a su aula, pero hoy su nombre vuelve a tener sentido”.
“Para nosotros, esto es cerrar una herida. Han tenido que pasar más de 80 años, pero al fin se ha hecho justicia”.
El valor simbólico de un acto de reparación histórica
La rehabilitación de estas personas no implica solo un gesto administrativo, sino una potente acción simbólica que invita a toda la sociedad a mirar con valentía su pasado. Dar voz a los olvidados fortalece los pilares democráticos actuales y subraya la importancia de que hechos como los vividos en aquella época no vuelvan a repetirse.
Desde la Diputación de Valencia se ha señalado la intención de mantener viva esta línea de trabajo en futuras legislaturas, consolidando así un modelo de institución comprometida con la verdad, la justicia y la reparación.
Compromiso con la igualdad y la justicia social
Este reconocimiento se suma a muchas otras iniciativas impulsadas por entidades locales y autonómicas en el conjunto de España para reparar las consecuencias de décadas de silencio histórico. El objetivo final es construir un relato colectivo más justo e inclusivo, en el que las víctimas del franquismo dejen de ser meras estadísticas y se transformen en referentes de resistencia democrática.
Perspectivas futuras y continuidad del proyecto
La Diputación aseguró que esta línea de actuación no acaba aquí. En palabras del presidente, el organismo seguirá trabajando en:
- Localizar a más represaliados cuya identidad aún no ha sido registrada.
- Ampliar la iniciativa a otras áreas de la administración pública en la provincia.
- Impulsar materiales didácticos para su uso en institutos y centros educativos.
- Estrechar vínculos con asociaciones memorialistas, universidades y archivos comarcales.
La Memoria Democrática se consolida así como un elemento esencial no solo para honrar a las víctimas, sino para construir una cultura democrática sólida que enseñe a las nuevas generaciones la importancia de defender los derechos, la libertad y la justicia social.
Conclusión: recordar para construir futuro
El reconocimiento a los trabajadores represaliados por el franquismo por parte de la Diputación de Valencia representa mucho más que un acto oficial: es una victoria de la justicia histórica. En un país que todavía busca cerrar muchas de sus heridas del pasado, gestos como este significan avances en dignidad, verdad y memoria.
Que los nombres de estos 124 empleados vuelvan hoy a la historia no solo los honra a ellos y a sus familias, sino que refuerza el compromiso de las instituciones públicas con una democracia basada en el respeto, la equidad y la reparación histórica.
Desde Valencia, este ejemplo de memoria activa se convierte en referencia para otras diputaciones y administraciones que aún tienen cuentas pendientes con su historia más reciente.