La Conselleria de Sanidad tendrá que indemnizar con 49.310 euros a un menor que perdió un testículo debido a un error en el diagnóstico médico, según un informe del Consell Jurídic Consultiu.
El incidente ocurrió el 14 de agosto de 2022 cuando el menor, durante unas vacaciones familiares, experimentó un dolor intenso en el testículo derecho. Los padres, al notar una inflamación, lo llevaron a un centro de salud en la Comunitat Valenciana, donde fue atendido de inmediato.
Inicialmente, el diagnóstico fue de “dolor escrotal y torsión de testículo no especificado”. El médico recomendó tratamiento farmacológico y sugirió que el paciente fuera trasladado a un hospital de la Comunitat Valenciana. Ese mismo día, en el hospital, una médica residente diagnosticó al joven con “orquitis derecha” y como diagnóstico secundario “hernia inguino escrotal derecha”. Tras realizar una ecografía doppler, el menor recibió el alta.
Sin embargo, el dolor persistió durante los tres días siguientes a pesar del tratamiento, lo que llevó a la familia a regresar a su lugar de residencia y acudir a su centro de salud habitual.
En este nuevo centro, fue derivado a un hospital donde un urólogo concluyó que el diagnóstico previo en la Comunitat Valenciana era erróneo. Durante una exploración quirúrgica, se determinó que el testículo derecho estaba completamente necrosado y fue extirpado.
El 26 de abril de 2023, el paciente tuvo que ser sometido a otra cirugía, una orquidopexia izquierda, para prevenir torsiones en el testículo restante. La familia, que consideraba que una mejor atención podría haber evitado la pérdida del testículo, solicitó una indemnización de 95.000 euros.
Un informe médico afirmaba que la asistencia inicial no fue adecuada, sugiriendo que se trataba de un caso urgente de torsión testicular que requería atención inmediata en urología para evitar la pérdida del órgano.
El hospital en la Comunitat Valenciana defendió la calidad de la atención médica prestada, pero no pudo presentar la grabación de la ecografía practicada, lo que se considera como prueba de una atención sanitaria inadecuada.
En el momento del incidente, el menor tenía 15 años. La Conselleria propuso una indemnización de 47.310 euros según el baremo de 2024, sumando 2.000 euros adicionales por “perjuicio estético moderado”, lo que totaliza 49.310 euros.