El servicio de teleasistencia registró la desesperación de usuarios y familiares durante la tormenta dana del 29 de octubre de 2024. Las conversaciones reflejan tanto la angustia de las personas afectadas como la atención brindada por el personal del servicio. En una llamada desde Utiel, un familiar intentaba contactar con su madre de 90 años, sin éxito. También se tiene constancia de la situación de una usuaria en Picanya, ubicada cerca de un barranco, quien expresó: “Hola, hola, estoy muy asustada”.
La empresa encargada de los servicios de teleasistencia ha presentado un informe a la jueza de Catarroja, que investiga la gestión de la dana. El documento incluye detalles sobre seis usuarios fallecidos del sistema y registra una primera comunicación en Utiel a las 15:51 horas del fatídico 29 de octubre, cuando se desbordó el río Magro.
En el informe figuran datos de cuatro usuarios, aunque en dos casos no se activó el servicio de teleasistencia, ya que no hubo contacto por parte de las ancianas, ni personalmente ni por medio de sus familiares. La jueza había solicitado las grabaciones de las llamadas del 29 de octubre de los seis usuarios del servicio.
Desde Picanya, la usuaria que llamó en estado de pánico relató que su hogar estaba inundándose. Ante la situación, el operador le aconsejó subirse a un sofá o a la cama. “Estoy en el sofá”, confirmó la anciana, mientras se intentaba contactar con la Policía de Picanya, sin éxito. También se llamó a una amiga de la usuaria, quien comentó que se encontraba atrapada por el agua en un segundo piso.
La operadora le pidió a la amiga que intentara buscar ayuda, pero ella afirmó que no podía hacerlo. “Estoy en un agua que me llega por encima de las rodillas”, explicó.
En una comunicación posterior con la misma usuaria de Picanya, se le aconsejó subir a una mesa, pero ella respondió: “Entra con mucha fuerza”. “Vale, por favor, rápido”, suplicó. La operaria continuaba gestionando la solicitud de ayuda. “Vale, ay”, fue la última comunicación. Posteriormente, se realizaron ocho intentos de contacto con el 112, sin lograr respuesta.
En el caso de Utiel, una hija de 90 años se puso en contacto con el servicio, al no poder hablar con su madre. “Estamos inundados. Me han dicho que han ido los bomberos, pero no podemos acceder a la casa. No sé si la han evacuado”, rogó la hija.
Los 15 audios que se grabaron no incluían contacto con la usuaria, pero sí con los servicios de emergencia, que estaban saturados. “No, no estamos haciendo rescates, solo recibiendo mensajes”, explicó la Policía a los operadores.
La hija expresó su preocupación: “Una vecina dice que el agua entra por las ventanas. Mi madre está dentro y tiene 90 años. Temo lo peor”. La trabajadora intentaba calmarla entre las múltiples llamadas, dada la situación crítica en varias localidades, como Paiporta, Catarroja y Algemesí, donde los servicios de emergencia estaban abrumados.