Un día lleno de intensidad informativa

manuel-j-ibanyel-ferriolManuel J. Ibáñez Ferriol

Escritor y periodista

Hay días que, informativamente hablando, tienen una gran intensidad. Y ése es el caso hoy. No siempre tenemos días así, pero son el fiel reflejo de una realidad social, sumamente cambiante y un tanto alterada por el ritmo de los acontecimientos. La velocidad a la que ocurren nos hace, a los periodistas y columnistas, ir a la carrera, de una forma vertiginosa… yo diría que excesivamente rápida, pero real.

Dar por cerrado un medio de comunicación, para nosotros, es un duro golpe. Sobre todo cuando has pasado por este medio –aunque fuera para salvar determinadas situaciones- y, de una forma u otra, ha contribuido a darte un cierto ‘apoyo’ en alguna de las áreas profesionales en las que te desenvuelves. Yo tuve el grato honor de compartir programa y pantalla con Salomé, Ximo Rovira, Bertín Osborne, Chelo Miralles, Paco Sanchís y Susana Remohí. Con ellos he mantenido –unas veces antes y otras a partir de- una buena y fecunda amistad. Posteriormente, colaboré en programas de Fiestas y de Fallas, junto a Clara Castelló y ese magnífico equipo de profesionales que nos acercaban las costumbres y las fiestas valencianas, como documentalista.

Creo que he vivido una experiencia en parte positiva; eso sí, sentía un cierto orgullo por contribuir, con lo aprendido en mis carreras universitarias, poniendo mis conocimientos al servicio del pueblo valenciano. También me cabe el honor de no haber sido uno de los que han saqueado la caja de CANAL 9 RTVV. Para eso ya habían otros –Mariñas, Abradelo, Marchante, Lozano y compañía-, que con sus nóminas millonarias han contribuido al cierre del canal. Pero no voy a entrar en esos temas. Cada cual que aguante su palo de conciencia –si es que la tiene o la conoce-. Recuerdo programas verdaderamente apasionantes como ‘Tal com Show’, presentado por mi buen amigo Salvador Barber, en el que intervine varias veces para apoyar la parte técnica, ya que en algunos de ellos, sufrimos ya alguna de las algaradas de los empleados de la casa, mientras grabamos a toda una Norma Duval, Concha Velasco o Raphael, por poner tres ejemplos, en los que estuve en el control de realización, indicando que tenían que hacer. Eran los inicios, y todo en el canal olía a nuevo. Después estuve con ‘El Show de Joan Monleón’, donde aprendí a manejarme en las tablas del plató o en las tertulias de los Informativos, o con los amigos de El Tiempo.

Hoy siento que me falta algo. He vivido cosas hermosas pero, si les soy sincero, creo que estamos ante una vendetta política, al estilo de los Villaragut y los Centelles, o los Capuletos y los Montescos. Hemos asistido al cierre de un canal de televisión y una cadena radiofónica, que deja en la calle a más de 1500 personas. Pero la cruda realidad no termina ahí. Hemos dejado que por ‘imperativo legal’ se proceda al cierre total de un canal que nos acercaba la realidad valenciana –con sus particularidades lingüísticas que no comparto y algunas meteduras de pata culturales e históricas-, de cualquiera de los territorios de toda la Comunidad Valenciana. Hemos impuesto la razón por la fuerza, hemos roto el consenso parlamentario, hemos asistido a un proceso de involución política, provocando la ira de los grupos de la oposición y, sobre todo, hemos contribuido a que la deuda económica que arrastra el Grupo RTVV, se vea incrementada en un grado superlativo. ¿Cómo vamos a recuperar esa deuda? ¿No hubiera sido mejor sacarlo a pública subasta y proceder a su venta? ¿Quién va a hacer las retransmisiones en directo de los deportes, las fiestas, los eventos, etc.? ¿A quién quieren favorecer con esta medida? ¿Qué se va a hacer con los edificios, equipos, platós, decorados, unidades móviles, antenas, informática, servicios de cafetería, catering, maquillaje y relaciones públicas? ¿Qué va a ocurrir con los patrocinios del Grupo Nou? ¿Y con la publicidad contratada, los derechos de películas, series, imagen corporativa u oficinas administrativas? Creo que la cerrazón no es una de las mejores armas que se deben utilizar a la hora de dar el cierre a un medio informativo con 24 años de existencia. Y no me cuenten la milonga de que lo hacen porque o Canal 9 o Educación o Servicios Sociales. Para eso, no se necesitan más de 100 asesores –es decir 100 enchufados del poder, como los 100.000 hijos de San Luis-… ¿Por qué no recortar de ahí? Es que sería un ahorro importante, porque con 5 tendrían de sobra –eso se llama austeridad-, es decir, que nos libraríamos de pagar a 95 inútiles.

Eso sí, cuando hay prisa en hacer cumplir una determinada legislación, se pierde el culo –disculpen la expresión-, por poner en la calle a los ‘criminales de turno’. Pero que a nadie se le ocurra cometer un crimen, porque ahora no nos pueden aplicar la famosa doctrina Parot, derogada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Así que, aunque sintamos ganas de matar a un determinado sujeto, abstengámonos de hacerlo, ya que a nosotros sí que se nos aplicaría la condena de pudrirnos en la cárcel. Eso sí, si usted estaba en el ‘trullo’ y ha asesinado a 20 personas o ha violado repetidamente a varias mujeres u hombres, o es un proxeneta o pederasta de cuidado, no tiene de qué preocuparse, porque le van a sacar de inmediato. Ahora, si es usted un ‘furta gallines’ o un ‘gitanet’, espérese sentado, que de pie se va a cansar, si su condena es revisada, porque usted está en la ‘trena’ por haber hurtado presuntamente para poder comer o darles lo necesario a su prole. Usted, amigo mío, no es como Ricart o Anglés –que todos los hermanitos son de órdago-; usted tardará un tiempo en que le saquen, porque a lo mejor lo mantienen en el módulo de preventivos y ahí, el tiempo es más eterno que en otros módulos. Pero debemos hacer caso de la frase que se encuentra en la entrada de todos los Centros Penitenciarios: ‘condena el delito, no al delicuente’. Pensado así, nos ayudará a frenar nuestros particulares impulsos criminales, aunque yo soy más partidario de esta escena:

EL REY: Pero, ¿Quién mató al Comendador?

TODOS: Fuenteovejuna, Señor.

Así, Lope de Vega nos invita ya a pensar en la solidaridad social, en la fuerza del pueblo y, sobre todo, en una forma de actuar colectivamente para defender nuestros intereses. ‘Fuenteovejuna’ es una de las mejores obras del teatro clásico español, en la que se nos muestra ya la fuerza del conjunto de la masa social, a la que no se le puede andar con prebendas, mentiras, engaños y buenas palabras.

Seamos consecuentes con nuestra forma de obrar, pensar y sentir, en un día cargado de información que nos va a costar digerir. Manzanilla para todos.

Valencia noticias Noticias de Valencia, Castellón y Alicante Periódico, prensa digital valenciano, Noticies en Valencià, noticias nacionales e internacionales.

Leave a Reply

Your email address will not be published.