Una grabación difundida en redes sociales ha sido utilizada para acusar al PSPV de aplicar un doble rasero después de que Pilar Bernabé exigiera el cese de Vicent Mompó por sus ataques contra la ministra
La controversia por los insultos entre dirigentes políticos valencianos ha sumado un nuevo episodio tras la difusión en redes sociales de un vídeo en el que Diana Morant habría llamado «payasa del bautizo» a Mónica Richart, antigua concejala que abandonó las filas socialistas.
La grabación ha sido recuperada por la cuenta Onvre Deconstruido como respuesta a un mensaje de la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé. No obstante, el mensaje viral no aporta la fecha, la intervención completa ni el contexto en el que Morant pronunció esas palabras, por lo que estos elementos deberán aclararse antes de extraer conclusiones sobre el episodio.
Bernabé exige el cese de Mompó
La polémica llega después de que Bernabé denunciara públicamente los insultos sufridos por mujeres del PSPV. La dirigente socialista aseguró que las han llamado «brujas, perras y prostitutas» y recordó que algunas militantes incluso fueron agredidas a las puertas del Senado.
Bernabé acusó además al presidente de la Diputación de Valencia, Vicent Mompó, de ejercer «violencia contra las mujeres» por sus recientes palabras contra Morant. También reclamó al presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, que lo destituya y descarte su posible candidatura a la Generalitat.
Mompó había calificado a la ministra como «lameculos de Sánchez» y había afirmado que «no vale para nada» después de que Morant criticara su actuación durante la dana de octubre de 2024. El PSPV consideró esas expresiones machistas y exigió una rectificación inmediata, mientras Morant acusó al dirigente popular de recurrir al insulto ante las críticas. La controversia fue recogida por medios como El País y la Cadena SER.
Acusaciones de doble rasero
Quienes comparten ahora el vídeo de Morant sostienen que la reacción del PSPV resulta incoherente con declaraciones realizadas anteriormente por su secretaria general. El fragmento se utiliza así para acusar a los socialistas de condenar los ataques cuando proceden de un adversario político, pero guardar silencio ante expresiones ofensivas pronunciadas desde sus propias filas.
La difusión de un corte aislado, sin embargo, no permite determinar por sí sola cuándo se produjo la intervención, qué había sucedido previamente ni si las palabras fueron posteriormente rectificadas. La controversia vuelve a evidenciar cómo los enfrentamientos políticos se amplifican mediante vídeos recuperados y fragmentos difundidos en redes sin su contexto completo.
El debate ya no gira únicamente alrededor de las expresiones utilizadas por Mompó, sino también sobre la necesidad de aplicar el mismo criterio frente a cualquier insulto personal, con independencia del partido o del sexo de quien lo pronuncie.






