Índice de contenidos
La Guardia Civil descubrió durante una intervención rutinaria que sobre la mujer, de 35 años, pesaba una orden internacional de detención y extradición emitida por República Checa
Una intervención de la Guardia Civil por una discusión en una vivienda rural de Benidoleig, en la Marina Alta, ha terminado de una manera inesperada: con la detención de una mujer checa de 35 años reclamada internacionalmente por un presunto delito relacionado con el tráfico de armas, municiones o explosivos.
La mujer tenía en vigor una requisitoria internacional de búsqueda y detención con fines de extradición emitida por las autoridades de República Checa.
Los agentes no acudieron inicialmente al domicilio por esta reclamación. Una patrulla del puesto de Pedreguer se desplazó hasta la vivienda después de recibir un aviso por una discusión entre un hombre y una mujer, ambos extranjeros.
Los agentes descartaron que hubiera agresiones
Una vez en el lugar, los guardias civiles realizaron diferentes comprobaciones y entrevistaron a las dos personas.
No encontraron indicios de agresiones ni lesiones y ambos implicados explicaron que se había tratado únicamente de una discusión de carácter personal.
La actuación se vio dificultada por los problemas para comunicarse con los implicados, por lo que los agentes tuvieron que utilizar de manera continuada herramientas de traducción para poder realizar las entrevistas.
Mientras se desarrollaba la intervención, la Guardia Civil recibió otro aviso por un accidente de tráfico leve ocurrido en las inmediaciones.
El vehículo implicado estaba relacionado con las mismas personas y la documentación correspondía a la mujer.
Una consulta policial descubrió la orden internacional
Los agentes comprobaron entonces las identidades de ambos en las bases de datos policiales nacionales e internacionales.
Fue en ese momento cuando descubrieron que sobre la mujer pesaba una requisitoria internacional de búsqueda y detención con fines de extradición.
Las autoridades checas la reclamaban por un presunto delito de tráfico de armas, municiones o explosivos.
Sobre el hombre que se encontraba con ella también figuraba un señalamiento internacional, aunque en su caso se trataba de una solicitud para averiguar su domicilio y paradero.
Ante la orden internacional vigente, los agentes procedieron a detener a la mujer.
Ingresa en prisión a la espera de su posible extradición
Tras las correspondientes actuaciones, la detenida ha ingresado en prisión mientras se tramita el procedimiento para resolver su entrega a República Checa.
El caso muestra cómo una intervención ordinaria de seguridad ciudadana puede terminar permitiendo la localización de una persona buscada por las autoridades de otro país gracias a los mecanismos internacionales de cooperación policial.