La víctima logró escapar al amanecer con sus dos hijos mientras el agresor dormía en el chalé donde ocultaba una plantación de cannabis. Pese a la agresividad mostrada hacia los agentes durante su detención, el acusado ha quedado en libertad con orden de alejamiento.
Redacción | ValenciaNoticias.com Jueves, 23 de abril de 2026
El 15 de abril, la vida de esta madre y sus dos hijos cambió para siempre. Aprovechando que su pareja —un presunto traficante que controlaba su vida— dormía bajo los efectos de las mismas sustancias que cultivaba, la mujer decidió tomar las riendas de su seguridad. Con el silencio como única herramienta, salió del garaje donde la familia malvivía entre colchones desgastados, restos de comida y el fuerte olor de una plantación de cannabis equipada con sistemas aceleradores de cultivo.
La huida fue un ejercicio de instinto de supervivencia: siete kilómetros a pie, con breves descansos, evitando las rutas más lógicas para no ser interceptada, y con el miedo constante a que cualquier ruido de motor fuera su verdugo. Su objetivo era el cuartel de la Guardia Civil de Carlet. Mientras caminaban, una vecina de la urbanización, alertada por los gritos y golpes escuchados la noche anterior, dio la voz de alarma al 112, lo que permitió activar el operativo.
La detención y la situación legal
Cuando la patrulla de la Guardia Civil de Llombai irrumpió en el chalé, se encontró con un sospechoso hostil que, bajo los efectos de sustancias estupefacientes, agredió a los agentes con un codazo, obligando a su inmovilización. Tras desmantelar la plantación de marihuana, el detenido fue puesto a disposición judicial.
A pesar de la gravedad de los hechos —violencia de género, atentado a la autoridad, desobediencia y tráfico de drogas—, la magistrada del Tribunal de Instancia de Torrent acordó su puesta en libertad con medidas cautelares: una orden de alejamiento de 300 metros, prohibición de comunicación y la obligación de comparecer periódicamente ante el juzgado. La víctima y sus hijos, que han sido incluidos en el sistema VioGén, se encuentran ahora bajo la protección de sus padres adoptivos en un lugar seguro.


