La ciudad de Valencia ha decidido adelantar un mes la limpieza de los imbornales de la red de alcantarillado debido al alto riesgo de lluvias, según anunció la alcaldesa María José Catalá. Esta medida busca preparar a fondo la ciudad para las temporadas de precipitaciones que suelen presentarse después de los calurosos veranos.
Catalá afirmó que, tras el verano, llegan periodos de lluvias, y subrayó la importancia de prevenir y adaptar la ciudad no solo al calor, sino también a las lluvias. La alcaldesa destacó la necesidad de que Valencia se prepare ante las distintas circunstancias y cambios climáticos.
El año pasado, se registraron altas temperaturas en el mar Mediterráneo y en octubre se produjo una dramática gota fría. Normalmente, los trabajos para retirar hojas, plásticos y otros materiales que se acumulan en los imbornales se intensificaban a finales de agosto o principios de septiembre. Sin embargo, este año comenzarán durante el mes de julio.