- El Grupo Municipal ha presentado las 500 firmas recogidas por los vecinos del barrio valenciano y ha registrado una moción sobre ello para el próximo pleno
Valencia, 13 de octubre de 2020. El portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Valencia, Pepe Gosálbez, ha presentado hoy en el Ayuntamiento de Valencia 500 firmas recogidas por los vecinos de Camí Real en las que se quejan de los malos olores y gases provenientes del alcantarillado y de la estación de bombeo, y ha registrado una moción para el próximo pleno en la que exige a Ribó que solucione la situación.
Los vecinos de Camí Real llevan muchos años aguantando gravísimos problemas de olores nauseabundos del sistema alcantarillas y de la estación de bombeo ubicada en la calle Manuel Marco Colomer, colindante con un parque de juegos infantiles, y en un suelo en el que el PGOU indica que está prohibida la instalación de infraestructuras. Ante esta situación, residentes del barrio han formalizado su queja con 500 firmas, un 20% de los vecinos en edad de votar, y han mostrado su malestar con el Ayuntamiento: “El olor no se puede aguantar. Por la noche nos entra el olor por la ventana y no debe ser nada bueno respirar esos gases mientras dormimos. Algunas noches de verano hemos tenido que salir de casa y alejarnos unas cuantas calles porque el aire era irrespirable y teníamos miedo”, ha señalado Carmen, una de las vecinas de barrio.
Por su parte, VOX ha pedido en su moción que el alcalde tome nota del grave problema que sufren desde hace años. “Queremos que el Ayuntamiento de Valencia adopte todas las medidas necesarias para solucionar urgentemente el problema. Los vecinos de Camí Real pagan impuestos igual que todos y tienen el mismo derecho a que se les presten y garanticen los mismos servicios públicos y con la misma calidad que en cualquier otro barrio de Valencia”, ha reclamado su portavoz.
Los malos olores se extienden por la Avenida Manuel Colomer Marco, la calle Ciudad del Aprendiz, la calle Pintor Rafael Solbes, la calle José Soto Mico, la calle Alcalá de Chivert y la calle Rafael Lapesa Melgar, afectando también al Instituto Ciudad del Aprendiz y a comercios y bares de la zona. Entre ellos “el bar del Prieto, donde la gente tiene que abandonar la terraza, o el bar Sentos, al que acuden a almorzar los chicos del instituto y en muchas ocasiones tienen que irse”, ha añadido Carmen.