La administración del centro de día para mayores en el Cabanyal, Valencia, enfrenta un reinicio. El Ayuntamiento tendrá que relanzar el proceso de licitación para gestionar el centro diseñado para ofrecer 60 plazas a personas mayores del barrio. El revés se debe a errores de cálculo en los documentos de licitación, inicialmente identificados por una empresa interesada en el concurso, que cuestionó los cálculos del contrato. Tras confirmar que los errores no podían corregirse, el Ayuntamiento optó por anular la licitación para recalcular los costos de personal y convocar un nuevo concurso.
Durante la reciente Junta de Gobierno, se tomó la decisión de liberar un crédito de 2.929.208 euros, reservado en los presupuestos de 2026 a 2030, para atender estos errores.
El proceso de contratación comenzó el 7 de noviembre de este año. Sin embargo, una empresa licitante señaló discrepancias en los costos salariales, especialmente en la contratación de auxiliares de enfermería. Mientras que los documentos iniciales mencionaban un único auxiliar, el contrato requiere siete, reflejando una desviación de 171.087 euros sobre el presupuesto original de los tres primeros años. Para el cuarto año, se calculó que el costo de los siete auxiliares ascendería a 222.297 euros.
Además, el coste de otros servicios, como peluquería y podología, también requería revisión debido a cálculos erróneos que dejaban el presupuesto por debajo de las necesidades reales, incumpliendo la Ley de Contratos del Sector Público que exige ajustar precios al mercado. El 18 de noviembre, el servicio de Contratación anuló el documento de pliegos para evitar la presentación de ofertas por parte de las licitantes potenciales.
Se optó por desistir del proceso de licitación vigente ya que es necesario iniciar uno nuevo con un presupuesto base ajustado a los precios de mercado. Esta decisión fue comunicada tanto a las empresas como al Diario Oficial de la Unión Europea, dado que la licitación estaba sujeta a normas armonizadas.
Este fallido intento es solo el último de varios retrasos para una instalación esencial en un barrio con muchas personas mayores. A raíz de la demora en iniciar las obras y otros proyectos comunitarios, el gobierno de Ribó perdió anteriormente alrededor de 10 millones de euros en ayudas europeas.
Ubicado entre las calles Vidal de Canelles y Pueblo Nuevo del Mar, el centro inicialmente debería haberse completado en 2020 con una inversión de 2.246.028 euros. Sin embargo, el equipo actual solo pudo justificar 517.000 euros de obras ante la Unión Europea. La construcción del centro se adjudicó en marzo de 2023 con un plazo de finalización de un año, pero sigue sin abrirse y ahora el nuevo retraso por errores de cálculo en el concurso de gestión pospondrá su inauguración una vez más.
El centro abarca 1.062 metros cuadrados, distribuidos en dos pisos con áreas para acceso y administración, salas principales, comedor y baños geriátricos. Además, contará con un patio central acristalado, toldos, arbolado y un huerto, asegurando una ventilación adecuada para todos los espacios.