La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSPV-PSOE, Diana Morant, ha expresado su crítica hacia la composición del nuevo gobierno autonómico anunciado por el ‘president’ de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, quien asumió el cargo tras la dimisión de Carlos Mazón. Morant considera que el nuevo Consell es similar al anterior y lo califica de “negacionista” en temas como el cambio climático y la violencia de género. “No sé si van premiando conforme tienen muertos a la espalda”, señaló Morant.
Estas declaraciones fueron realizadas el miércoles previo a su participación en unas jornadas sobre políticas de vivienda organizadas en la Sede Universitaria Ciudad de Alicante por los socialistas valencianos.
Morant criticó la continuidad de Susana Camarero como vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Igualdad, Juventud y Empleo, lamentando que no haya promovido la construcción de viviendas públicas. También mencionó la gestión de José Antonio Rovira, recriminándole no haber cerrado colegios durante una dana el 29 de octubre de 2024.
Además, denunció que la primera acción de Pérez Llorca fue mejorar la situación económica de Mazón, quien fue nombrado portavoz del grupo ‘popular’ en la Comisión de Reglamento de Les Corts, con un complemento económico considerable. Morant también criticó que Mazón disponga de una oficina de apoyo en Alicante, lo que incluye asesores y un chófer, diciendo que la dimisión del ‘expresident’ fue “fake”.
Morant asegura que el control del PPCV sigue en manos de Mazón y que siguen tratando de mantener la unidad interna, incluyendo a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá. En contraste, destacó que el proyecto socialista se basa en la garantía y tiene una trayectoria de 146 años. Subrayó la gestión eficaz de Ximo Puig durante la dana de la Vega Baja en 2019, en comparación con la actual administración.
Morant enfatizó que existe un “fallo político” en la Generalitat y que las coaliciones de PP y Vox no atienden las necesidades ciudadanas. Criticó al Consell por ser negacionista en múltiples aspectos y por fomentar discursos de odio que incrementan la violencia. Asimismo, condenó un reciente asesinato machista en Alicante, instando a combatir la violencia de género mediante consensos y pactos sociales, en lugar de negarla.