La Audiencia de Valencia considera probado que Sergio Blasco creó una trama de empresas para adjudicar contratos de forma irregular, cobrar comisiones y desviar fondos públicos en beneficio propio y de su entorno familiar.
La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a siete años de prisión al exgerente del Consorcio Hospital General Universitario de Valencia, Sergio Blasco, por su participación en una trama de corrupción relacionada con la adjudicación irregular de contratos sanitarios. Además de la pena de cárcel, deberá hacer frente a multas que superan los dos millones de euros y queda inhabilitado durante 19 años para ejercer cualquier cargo público.
La sentencia, de 483 páginas y recurrible ante el Tribunal Supremo, pone fin al conocido como caso Osvaldos, una investigación sobre hechos ocurridos entre 2005 y 2014 y cuyo juicio se celebró entre septiembre y diciembre de 2025.
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Una red de empresas para amañar contratos
Los magistrados consideran acreditado que Sergio Blasco, sobrino del exconseller Rafael Blasco, organizó junto a otros acusados una compleja red empresarial destinada a favorecer la adjudicación de contratos públicos a determinadas mercantiles.
A cambio de esas adjudicaciones, la trama obtenía comisiones que eran canalizadas mediante sociedades sin actividad real a través de un sistema de facturación ficticia. Posteriormente, el dinero era desviado entre distintas empresas para ocultar su origen y beneficiar tanto al propio Blasco como a personas de su entorno.
La resolución judicial también considera probado que se emitieron facturas falsas correspondientes a servicios inexistentes con el objetivo de blanquear los fondos obtenidos ilícitamente.
Más de un millón en comisiones y gastos personales
La Audiencia concluye que Sergio Blasco percibió más de un millón de euros en comisiones ilegales y utilizó una quincena de sociedades para sufragar gastos particulares por valor de 529.218 euros.
Entre esos pagos figuran el renting de un vehículo, abonos VIP del Valencia Basket durante varias temporadas, viajes al extranjero, cursos de formación para su esposa y diversos gastos personales de su hijo.
Asimismo, la sentencia señala que participó en proyectos de construcción de hospitales en el extranjero pese a tener un contrato de alta dirección con dedicación exclusiva en el Hospital General de Valencia.
Otros cinco condenados
Además de Sergio Blasco, la Audiencia condena a otros cinco acusados.
Tres empresarios, administradores de las compañías beneficiadas por las adjudicaciones, han sido condenados a tres años y dos meses de prisión por delitos de prevaricación administrativa, blanqueo de capitales, cohecho y falsedad documental.
Otros dos administradores de sociedades han recibido penas de un año y cuatro meses de prisión por blanqueo de capitales, cohecho y falsedad documental, al aplicárseles los atenuantes de confesión tardía, reparación del daño y dilaciones indebidas.
Cinco acusados absueltos
La sentencia también absuelve a otros cinco procesados al considerar que no existen pruebas suficientes para acreditar su participación en los hechos investigados.
Aunque la resolución todavía no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Supremo, supone uno de los fallos más relevantes sobre corrupción sanitaria en la Comunitat Valenciana de los últimos años.