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Las brigadas de Vaersa actúan en la zona del Pou Vell tras las reclamaciones vecinales y del Ayuntamiento por el elevado riesgo de incendios
La Generalitat ha comenzado los trabajos extraordinarios de limpieza y desbroce de la vegetación acumulada junto a la urbanización València La Vella, en Riba-roja de Túria. Las brigadas de Vaersa están retirando cañas, arbustos y maleza en la zona del Pou Vell, situada junto al cauce del Turia, después de las reiteradas advertencias de los vecinos sobre el peligro que supone esta acumulación de combustible vegetal en caso de incendio.
La actuación llega después de años de reclamaciones y tras el fuerte crecimiento de la vegetación registrado después de la dana. Los residentes habían alertado de que las cañas y otras especies invasoras habían terminado formando una auténtica barrera vegetal alrededor de algunas viviendas.
La preocupación aumentó especialmente este verano debido a las altas temperaturas y al riesgo extremo de incendios forestales.
Un incendio reciente obligó a desalojar dos viviendas
La alarma de los vecinos no responde únicamente a un riesgo potencial. Hace aproximadamente dos semanas se produjo un incendio en las proximidades de la urbanización que obligó a desalojar dos viviendas.
El fuego pudo ser controlado sin provocar daños materiales importantes, pero volvió a evidenciar la vulnerabilidad de una zona situada en plena interfaz entre el espacio urbano y el forestal.
Los residentes temen que la abundancia de vegetación seca y cañaverales facilite una propagación especialmente rápida de las llamas en caso de producirse un nuevo incendio.
Ante esta situación, los vecinos trasladaron por escrito su preocupación al vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, y a la presidenta de la Junta Rectora del Parque Natural del Turia, Nieves Prat.
Vaersa comienza a desbrozar el Pou Vell
Desde este lunes, los vecinos han podido comprobar cómo los operarios de Vaersa trabajan en las inmediaciones de sus viviendas retirando cañas y arbustos.
Según fuentes municipales, las labores continuarán durante los próximos días siempre que las condiciones meteorológicas y las alertas por riesgo de incendios permitan trabajar con seguridad.
La actuación se ha puesto en marcha después de las reuniones mantenidas entre el Ayuntamiento de Riba-roja de Túria y los responsables del Parque Natural del Turia, en las que el Consistorio solicitó priorizar la limpieza del Pou Vell.
Los residentes valoran positivamente el comienzo de los trabajos, aunque mantienen su reclamación de una actuación estable que evite que la vegetación vuelva a alcanzar los niveles actuales.
Riba-roja reclama más medidas de prevención
Desde el Ayuntamiento recuerdan que buena parte de las actuaciones necesarias en estos terrenos no son de competencia municipal, circunstancia que limita la posibilidad de intervenir directamente con recursos propios.
No obstante, el Consistorio mantiene trabajos preventivos en otros puntos especialmente sensibles de la interfaz urbanoforestal, entre ellos Monte Alcedo, la parcela de Paretotes y la zona del Santísimo.
Riba-roja dispone además de los cañones de agua correspondientes al proyecto Guardian en El Pous y Masía de Traver. Estos sistemas se activan durante los episodios de temperaturas extremas y elevado riesgo de incendio.
Precisamente, la ausencia de medidas similares junto a València La Vella constituye otra de las preocupaciones expresadas por los residentes.
Un plan de 56 millones contra las cañas
La intervención del Pou Vell se produce mientras la Generalitat prepara una actuación de mucha mayor envergadura contra la proliferación de cañas en los cauces afectados por la dana.
El plan de choque contempla una inversión superior a 56 millones de euros y pretende intervenir sobre unas 400 hectáreas correspondientes a diferentes cauces, entre ellos los barrancos del Poyo y Picassent y los ríos Turia y Magro.
La estrategia no consistirá únicamente en eliminar las cañas. La Generalitat prevé aprovechar las actuaciones para plantar alrededor de 400.000 árboles autóctonos, con el objetivo de recuperar progresivamente la vegetación propia de estos ecosistemas y dificultar una nueva expansión de las especies invasoras.
Los trabajos podrían comenzar a finales de septiembre
El plan se encuentra actualmente en su fase preparatoria. Los técnicos de Medio Ambiente están elaborando mapas y cartografías de los cauces, combinando trabajos sobre el terreno con vuelos de drones para determinar dónde deberán concentrarse las intervenciones.
La previsión es comenzar las actuaciones durante el último trimestre de 2026, aunque algunos trabajos podrían adelantarse a finales de septiembre.
Mientras llega ese despliegue general, la limpieza iniciada en València La Vella supone una primera respuesta a una reivindicación especialmente urgente por la proximidad de las cañas a las viviendas y por el riesgo de incendios durante un verano marcado por las temperaturas extremas.