Acció Cultural del País Valencià (ACPV) ha iniciado, junto a Òmnium Cultural y Obra Cultural Balear, un proceso para transformar la actual Federació Llull en una organización europea de carácter transestatal con el objetivo de coordinar la defensa de la lengua, la cultura y los derechos que estas entidades vinculan al ámbito de los denominados ‘Països Catalans’.
La iniciativa pretende ampliar su presencia internacional y reforzar su capacidad de actuación en instituciones europeas, especialmente en Bruselas.
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Una reorganización con vocación europea
La transformación de la Federació Llull busca crear una estructura estable que actúe más allá de España y que represente a los territorios que estas entidades consideran parte del espacio cultural catalanohablante.
Según sus promotores, la futura organización tendrá como finalidad:
- Reforzar la coordinación entre entidades.
- Defender la lengua y la cultura compartidas.
- Promover los derechos civiles, políticos y lingüísticos.
- Incrementar su presencia en instituciones europeas.
El proyecto también contempla extender su actividad a Andorra, la Franja, Catalunya Nord y l’Alguer, además de Cataluña, la Comunitat Valenciana y Baleares.
Nueva dirección de la Federació Llull
Durante el proceso de transformación, la presidencia de la federación recaerá en Xavier Antich, presidente de Òmnium Cultural.
La actual presidenta de Acció Cultural del País Valencià, Anna Oliver, asumirá la vicepresidencia, mientras que Antoni Llabrés, de Obra Cultural Balear, ejercerá como secretario-tesorero.
La intención es culminar la creación de la nueva organización europea a lo largo del próximo año.
Bruselas, uno de los principales objetivos
Entre las prioridades anunciadas figura trasladar al ámbito europeo distintos debates relacionados con la política lingüística.
La federación ha manifestado su intención de llevar a Bruselas cuestiones como el uso del valenciano y del castellano en el sistema educativo de la Comunitat Valenciana, dentro de una estrategia de defensa de los derechos lingüísticos en los territorios que considera de habla catalana.
Defensa de una identidad compartida
Los responsables de la federación sostienen que la nueva organización permitirá fortalecer la cooperación entre entidades culturales y defender un patrimonio lingüístico común que cifran en más de 10 millones de catalanohablantes en Europa.
Por su parte, Anna Oliver ha defendido la existencia de una historia compartida entre los distintos territorios y ha señalado que elementos como el legado de Jaime I representan un vínculo histórico y cultural que, a su juicio, justifica la colaboración entre estas organizaciones.
La futura estructura europea pretende convertirse en el principal instrumento de coordinación internacional de las entidades que integran actualmente la Federació Llull.