Valencia, 20 de julio.
Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana y secretaria general del PSPV-PSOE en la ciudad de Valencia, ha declarado que el deber primordial de una alcaldesa es garantizar que las familias no tengan que abandonar su ciudad debido a la falta de viabilidad económica para vivir en ella. En una entrevista, Bernabé resaltó que muchos valencianos se ven obligados a dejar su ciudad porque no pueden costear los alquileres o adquirir una vivienda a precios asequibles. “La vivienda es el mayor desafío para quienes desean residir en Valencia”, señaló.
Bernabé también instó a la actual alcaldesa, María José Catalá, a adoptar una postura “valiente y ambiciosa” en cuestiones de vivienda y turismo, sugiriendo políticas que aseguren la convivencia entre el turismo y la vida cotidiana de la ciudad, como la implementación de la tasa turística de manera consensuada con el sector. Destacó que el reto de los gobiernos municipales es proporcionar seguridad, certeza y confianza a los ciudadanos.
De cara a su candidatura a la Alcaldía, Bernabé afirmó que ser la primera edil es un honor y un objetivo en una nueva etapa de su carrera política. Subrayó la importancia de trabajar desde la administración local, la más cercana a los ciudadanos, para transformar la ciudad y preparar un futuro sostenible, asegurando lugares “resilientes” que aborden necesidades globales desde una perspectiva local y cercana. Su meta es una Valencia “más sostenible, más amable y más verde”.
En cuanto a la gestión de la alcaldesa actual, Bernabé criticó la falta de proyectos ambiciosos y la poca actualización de iniciativas urbanísticas como el PAI del Grao, que define como desfasado. Planteó dudas sobre la accesibilidad económica de las grandes urbanizaciones proyectadas y lamentó que se priorice el automovilismo sobre la creación de espacios verdes. También criticó el manejo del bulevar Federico García Lorca, donde se teme que el ruido de los coches reemplace al ferroviario.
Bernabé exigió una política de vivienda pública que garantice precios asequibles, contraponiéndose al modelo que atribuye a María José Catalá, similar al de la exalcaldesa Rita Barberá. Tachó este enfoque de “política del destello”, alejada de las verdaderas necesidades de la ciudad y más centrada en el espectáculo superficial.
La líder socialista solicitó una regulación ambiciosa de los apartamentos turísticos para evitar que fondos buitres sean quienes aprovechen el potencial geoestratégico de Valencia, en lugar de albergar grandes inversiones empresariales.