La delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana y secretaria general del PSPV-PSOE en la ciudad de Valencia, Pilar Bernabé, enfatiza que el deber primordial de una alcaldesa es asegurar que las familias no se vean obligadas a abandonar su ciudad. En una entrevista, Bernabé señaló que muchos valencianos deben dejar Valencia porque se les hace imposible vivir allí debido a los elevados alquileres y los inaccesibles precios de compra de inmuebles. La delegada remarcó que la situación de la vivienda es el principal riesgo para los habitantes de Valencia.
Bernabé subraya que este es un desafío esencial para las ciudades grandes y que es imperativo brindar a los ciudadanos seguridad y confianza. Asimismo, instó a la actual alcaldesa, María José Catalá, a involucrarse con los vecinos de una manera valiente y ambiciosa en los temas de vivienda y turismo. Propone que se implemente una política de tasa turística de manera consensuada y regulada para hacer compatible el turismo con la vida diaria de la ciudad.
La representante socialista también destacó su compromiso de convertir a Valencia en una ciudad moderna y sostenible, que responda a las necesidades actuales y futuras, ofreciendo garantías y seguridad a sus ciudadanos. Bernabé, quien ha recorrido una destacada trayectoria en política municipal, se enorgullece de su implicación en proyectos para transformar la ciudad hacia un futuro sostenible y habitable.
Refiriéndose a la gestión de Catalá en el Ayuntamiento de Valencia, Bernabé criticó la falta de proyectos ambiciosos y la utilización de modelos urbanísticos desactualizados que no se alinean con las urgencias actuales de las ciudades grandes. Lamentó el enfoque que prioriza el automóvil y descuida la creación de espacios verdes y zonas habitables.
La delegada también expresó su preocupación por la falta de esfuerzo en la construcción de vivienda pública, que considera esencial para asegurar condiciones de vida dignas. Finalmente, Bernabé instó a Catalá a definir un modelo coherente de ciudad que priorice el bienestar de los ciudadanos y el desarrollo sostenible, en lugar de favorecer políticas que reflejan estilos pasados y que, según ella, atraen inversiones poco favorables como los fondos buitres.