El Ayuntamiento ha iniciado la retirada del entoldado instalado en la plaza de la Mare de Déu tras constatarse que el sistema de sombra estaba provocando filtraciones en la cubierta de la Basílica de Nuestra Señora de los Desamparados.
Los informes técnicos municipales concluyen que la estructura resultaba perjudicial para la conservación del monumento. En concreto, se detectaron filtraciones que afectaban a la cornisa y podían comprometer la estabilidad de determinados elementos constructivos.
Informes técnicos y protección patrimonial
El estudio firmado por el doctor arquitecto Javier Benlloch, con fecha de 4 de julio de 2025, alertaba de que el toldo estaba generando lavados en las juntas de la cornisa a causa de la acumulación y canalización inadecuada del agua.

Posteriormente, un informe del Servicio municipal de Proyectos Urbanos confirmó la necesidad de desmontar tanto la lona como los cables y anclajes para poder ejecutar con seguridad los trabajos de reparación del alero y evitar posibles sobrecargas o patologías estructurales derivadas de las filtraciones.
La Basílica tiene la consideración de Bien de Interés Cultural (BIC), por lo que cualquier intervención debe priorizar la preservación del patrimonio histórico y artístico.
Calendario de los trabajos
La retirada comenzó esta semana con la eliminación progresiva del cableado. A continuación se procederá al desmontaje completo, bajada y traslado del toldo a dependencias municipales para su almacenamiento y posible reutilización.
La previsión es que los trabajos concluyan antes del 28 de febrero, con el objetivo de que la plaza esté completamente despejada antes del inicio de las Fallas, siempre que no se produzcan incidencias meteorológicas.
Fin del convenio y nuevo estudio de sombraje
La decisión implica también la extinción del convenio suscrito en 2011 entre el Ayuntamiento y la entonces Fundación para la Restauración de la Basílica, que regulaba la instalación y mantenimiento del sistema de cubrición.
Tras la desaparición de la fundación, la Real Basílica asumió la gestión del inmueble y solicitó formalmente la inspección del toldo en enero de 2025, al interferir en las labores de reparación de la cubierta.
Ahora, los servicios municipales estudiarán alternativas de sombra compatibles con la protección patrimonial del entorno. La Junta de Gobierno Local acordó el pasado 23 de enero iniciar un análisis de viabilidad para implantar un nuevo sistema que genere zonas de sombra en determinados momentos del año sin afectar al monumento.
Con esta actuación, el Ayuntamiento prioriza la conservación de uno de los enclaves históricos más emblemáticos de la ciudad y abre la puerta a soluciones técnicas que respeten su valor cultural.