La Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJ) ha avalado las restricciones que había solicitado la Generalitat Valenciana ante el inminente fin del estado de alarma el próximo 9 de mayo. El fiscal portavoz del alto tribunal, Jaime Gil, ha confirmado que el ministerio público no se opone a las medidas propuestas y que incidían en dos aspectos fundamentales: el toque de queda y la limitación de los encuentros sociales. La Generalitat, ante la finalización del estado de alarma, se quedaba sin el paraguas jurídico para aplicar las restricciones que limiten los contagios de coronavirus.
Por ello, el Gobierno valenciano se dirigió al TSJ en busca de ese aval. En concreto, según informaron fuentes de Presidencia de la Generalitat, las nuevas medidas frente a la Covid-19 para las que se solicitó el amparo del tribunal tienen que ver con el toque de queda y la limitación de reuniones sociales. El argumento es que “afectan a derechos fundamentales”, y de ahí que haya que acudir al TSJ. Una vez decaiga el estado de alarma, la Generalitat plantea mantener la limitación de la movilidad nocturna entre las 0 y las 6 horas. Es decir, se mantiene el toque de queda aunque solo a partir de medianoche, tal y como reclamaba la restauración para poder servir cenas. Además, se fija en 10 el número máximo de personas en reuniones sociales, “tanto en espacios públicos como en privados, al aire libre o cerrados”. Por último, se quiere limitar el aforo al 75% en espacios de culto. El primer paso para que las restricciones que plantea la Generalitat se puedan ejecutar en la Comunidad Valenciana lo ha dado la Fiscalía al no oponerse a las medidas planteadas. Ahora le toca al tribunal tomar una decisión al respecto.