l valencianismo se hartó. El desprecio de Peter Lim fue la gota que desbordó el torrente de frustración y descontento acumulado. Seguidores de todas la edades respondieron a la llamada de varios colectivos sociales para salir este sábado a la calle y reclamar el respeto que sienten que el empresario de Singapur le ha perdido al club que compró en 2014 y que atraviesa una de las peores situaciones económicas y deportivas de las últimas décadas. Generaciones de seguidores llenaron la avenida de Aragón desde la Plaza Zaragoza hasta la Avenida de Suecia. La marcha congregó a más de 5.000 seguidores detrás de una gran pancarta que rezaba “El futur es nostre”(el futuro es nuestro).
Aficionados de todas las edades, desde 90 años, el ex presidente Francisco Roig, la hija del querido ex presidente Jaime Ortí -“si mi padre viviera, estaría aquí”, no dudó en reconocer- o los miembros de Libertad VCF y la Curva Nord. No faltó ni la peña ’18 de marzo’ de Madrid, o al menos su pancarta. Tracas, cánticos de ‘Peter, vete ya’ o ‘Anil, canalla, fuera de Mestalla’ y reclamando la libertad de un club que sienten secuestrado. Cada cual eligió su lema, muchos en inglés y recordando a Lim que el Valencia no es “in juguete” con el que hacer “networking” ni codearse con estrellas mundiales.
Incluso hubo un conato frustrado de asaltar Mestalla por la puerta cinco para emular a los aficionados del Manchester United. No se celebraba un título, pero frente la fachada principal de Mestalla, cubierta por las lonas con la imagen de las leyendas de 102 años de historia, el valencianismo se olvidó de la pandemia, se puso la mascarilla aunque no guardó las distancias y se reivindicó como no puede hacerlo en el campo. Le recordó a Peter Lim, ese que siente “compasión” por ellos, aquella frase del ex presidente Arturo Tuzón que el colectivo ‘Ultimes vesprades’ convirtió en pancarta: “El Valencia será lo que los valencianos quieran”.
