La Universitat de Valencia celebró el lunes un evento crucial en honor a su 525 aniversario. La ceremonia se llevó a cabo en el Paraninfo, situado en la Nau, su sede histórica. Este edificio es el mismo donde la institución comenzó a operar en 1499 por orden de los jurados de la ciudad, órgano similar al actual Ayuntamiento. El Consistorio fue una de las 57 instituciones homenajeadas en esta celebración, originalmente programada para noviembre pasado pero retrasada debido a una dana. El reconocimiento resalta la colaboración y apoyo de entidades, instituciones y administraciones asociadas con la universidad decana de la Comunitat. Cada una recibió de manos de la rectora, Mavi Mestre, una estatuilla del humanista Luis Vives. Anteriormente, el viernes, se entregaron galardones a centros iberoamericanos, redes universitarias e instituciones culturales, sanitarias y de investigación.
Desde sus inicios con Jaume I en 1245, cuando se obtuvo del papa Inocencio IV la autorización para un Estudio General, se realizaron los primeros reconocimientos a instituciones estatutarias de la Comunitat: Les Corts, el Consell Jurídic Consultiu, el Consell Valencià de Cultura, la Acadèmia Valenciana de la Llengua y el Consell Económic i Social. Asimismo, el Arzobispado de Valencia recibió un galardón, destacando la colaboración histórica con la universidad.
Se reconoció también el soporte en el ámbito de la Justicia y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, incluyendo la Delegación de Defensa, la Jefatura Superior de Policía Nacional, Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad, Policía Local de Valencia, Policía Autonómica, CNI, UME y las comandancias Militar, Naval y de la Guardia Civil. Posteriormente, se otorgaron distinciones a la Conselleria de Educación y a diversas agencias de evaluación e investigación como Avap, Aneca, Agencia Española de Investigación y CSIC.
Las ciudades más vinculadas a la universidad fueron ampliamente reconocidas, tanto por su colaboración constante como por su participación en programas de recuperación de obras afectadas por inundaciones. Entre ellas se incluyen Alaquàs, Benetússer, Manises, Mislata, Paiporta, Torrent, Xirivella, Alzira, Utiel, Aras de los Olmos, Sagunto, Gandia, Ontinyent, Burjassot y Paterna, así como Valencia.
Los últimos reconocimientos fueron para la Diputación de Valencia y el Gobierno de España, destacando una colaboración que se remonta al siglo XIX. Natalia Enguix, vicepresidenta de la corporación provincial, subrayó la visión compartida de construir una sociedad justa, formada e igualitaria. La estatuilla de Valencia fue entregada a la alcaldesa, María José Catalá, quien resaltó la importancia de la universidad durante más de cinco siglos, su resistencia ante adversidades y su contribución al desarrollo urbano y social.
Diana Morant, ministra de Universidades, representó al Gobierno. En su intervención, aplaudió la labor de las instituciones científicas y subrayó las acciones del Gobierno respecto a reformas legislativas y mejoramientos en la educación superior. Mostró preocupación por la situación financiera de algunas universidades públicas.
Mavi Mestre clausuró el acto alabando a la Universitat como fruto del esfuerzo de generaciones y la colaboración histórica con distintas autoridades. Destacó su posición favorable en rankings internacionales y la modernidad reflejada en el plan de remodelación de los campus. Agradeció el apoyo de las administraciones presentes en la institución universitaria.