
Los terroristas de los atentados de Barcelona y Cambrils en agosto de 2017 se grabaron los días previos en el chalé de Alcanar jactándose de la preparación de los ataques. Se fotografiaron confeccionando granadas y el explosivo conocido como Madre de Satán con la que pretendían cometer una masacre mayor en la Sagrada Familia o en la Torres Eiffel, hasta donde decían iban a llevar el terror en nombre de Alá.