Los Santos Juanes de Valencia recupera su esplendor tras cinco años de restauración
La iglesia de los Santos Juanes de Valencia ha recobrado su “antiguo esplendor” tras la finalización de un minucioso trabajo de restauración que se extendió por cinco años. Hortensia Herrero, mecenas de esta intervención, explicó que tras el desmantelamiento del andamio que cubrió el templo durante tanto tiempo, ahora es posible admirar los frescos de Antonio Palomino en su bóveda central.
En la presentación de las restauraciones, Herrero indicó que el proceso de rehabilitación también abarcó las capillas laterales, las cuales ahora están “resplandecientes”, además de las fachadas exteriores, las portadas barrocas, el campanario y las cubiertas. Esta iniciativa, apoyada por la fundación que preside, requirió una inversión de 8,2 millones de euros y se llevó a cabo sin escatimar recursos.
“Uno de los objetivos de la Fundación Hortensia Herrero es resaltar la belleza del patrimonio artístico y cultural de la Comunidad Valenciana, en especial de Valencia”, subrayó su presidenta. “Ahora, la iglesia vuelve a ser una manifestación espléndida del patrimonio valenciano, un lugar de arte, cultura, encuentro y oración”, añadió.
La restauración de los Santos Juanes, dañados por un incendio durante la Guerra Civil y declarada Monumento Histórico Artístico Nacional en 1947, revitaliza el “triángulo histórico” que el edificio forma junto a la Lonja y el Mercado Central en el centro de la ciudad. “Hemos puesto a Valencia un poquito más en el mapa”, aseguró Herrero.
Entre los tres grandes ejes de la intervención estuvo la restauración arquitectónica de las fachadas y estructuras, dirigida por el arquitecto Carlos Campos y ejecutada por la empresa Estudio Métodos de Restauración (EMR). Asimismo, la recuperación pictórica y escultórica del interior fue liderada por Pilar Roig, catedrática de la Universitat Politècnica de València (UPV) e investigadora del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio.
Campos destacó que la iglesia es un “edificio singular” tanto por su entorno como por sus estilos arquitectónicos. La intervención reciente buscó completar y enmendar trabajos previos en el interior y exterior para lograr una rehabilitación global del templo. Esta renovación permite contemplar un conjunto monumental de pintura y escultura, al tiempo que refleja una heterogénea combinación de estilos artísticos.
Roig, quien recibió con emoción el encargo de Herrero por la restauración, subrayó la importancia del equipo interdisciplinar que hizo posible el proyecto. Un desafío significativo fue el ábside, donde las pinturas originales habían desaparecido y se tuvo que recrear a partir de fotografías de los años veinte. Como solución, se integró una proyección audiovisual inmersiva.
Con el título ‘Barroc Immersive’, un espectáculo audiovisual de quince minutos utiliza tecnología avanzada para proyectar imágenes que narran la historia del templo, incluyendo su incendio en 1936, y recrean los frescos de Palomino en el ábside. Hortensia Herrero describió esta iniciativa como “un regalo, un adorno más” para la parroquia, destacando que el templo ofrecerá un espectáculo único al iluminar sus muros y bóvedas con arte e historia.