El cero eléctrico del 28 de abril de 2025 paralizó trenes, pagos y comunicaciones durante horas y sigue sin una causa única clara
València, 28 de abril de 2026 — Se cumple un año del histórico apagón eléctrico en España que dejó sin suministro a gran parte de la península Ibérica el 28 de abril de 2025, un episodio que provocó el colapso de transportes, comunicaciones y servicios básicos durante varias horas.
A las 12:30 horas del mediodía, el país se quedó súbitamente sin electricidad. Trenes y metros se detuvieron, los teléfonos móviles dejaron de funcionar y los sistemas de pago con tarjeta quedaron inutilizados, generando una situación de incertidumbre generalizada.







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Caos en las calles y colapso de servicios
La falta de suministro eléctrico tuvo un impacto inmediato en la vida cotidiana. Sin semáforos, el tráfico se volvió caótico, mientras que miles de personas salieron a la calle en busca de información ante la falta de comunicaciones.
Muchos comercios se vieron obligados a cerrar, aunque otros permanecieron abiertos y registraron una alta demanda, especialmente supermercados y ferreterías, donde los ciudadanos buscaban productos básicos para afrontar la situación.
Elementos cotidianos como radios, velas o pilas se convirtieron en bienes esenciales. Para muchos, aquel día supuso redescubrir la importancia de contar con alternativas ante emergencias.
Horas sin información y recuperación progresiva
Durante varias horas, la población permaneció prácticamente incomunicada y sin explicaciones claras. En algunos puntos, el suministro comenzó a recuperarse tras unas cuatro horas, aunque no fue hasta la medianoche cuando Red Eléctrica informó de que se había restablecido el 61% de la demanda energética.
Un origen multifactorial
Un año después, los informes técnicos coinciden en que el apagón no tuvo una única causa, sino que fue consecuencia de un fallo multifactorial en el sistema eléctrico.
A raíz de lo ocurrido, el Gobierno, los operadores energéticos y los organismos reguladores han implementado medidas para reforzar la estabilidad del sistema y evitar que un incidente similar vuelva a repetirse.
Investigación abierta y expedientes a eléctricas
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) mantiene abiertas varias investigaciones relacionadas con el apagón. Entre ellas, destaca un expediente “muy grave” a Iberdrola Generación Nuclear, por una posible reducción de producción sin autorización o incumplimientos en la disponibilidad del suministro.
Este procedimiento eleva a 56 los expedientes en curso, aunque el regulador insiste en que estos no implican directamente la atribución de la causa del apagón a las empresas implicadas.
Un cambio en los hábitos
Más allá de las investigaciones, el apagón ha dejado huella en la sociedad. Un año después, muchos ciudadanos han modificado sus hábitos: el uso de efectivo ha aumentado, las radios han vuelto a los hogares y los kits de emergencia han dejado de ser una recomendación para convertirse en una necesidad percibida.
El gran apagón de 2025 no solo evidenció la vulnerabilidad de las infraestructuras eléctricas, sino también la dependencia total de la sociedad actual de la energía, en un episodio que ya forma parte de la memoria reciente del país.


