La jueza instructora del caso DANA ha dado un paso firme en la investigación. Ha solicitado al expresidente Carlos Mazón que aporte, de forma voluntaria, el registro de sus comunicaciones mantenidas el pasado 29 de octubre. Esta medida se suma a la decisión de aplazar su citación como testigo hasta que se resuelva un recurso pendiente en la Audiencia de Valencia.
A continuación, los puntos clave de esta resolución judicial:
Las comunicaciones requeridas
La magistrada ha concedido a Mazón un plazo de cinco días para presentar la documentación relativa a su actividad telefónica durante el día de la catástrofe. Lo que se solicita específicamente es:
- Listado de llamadas realizadas y recibidas.
- Mensajes de WhatsApp y cualquier otro tipo de mensajería instantánea.
- Acreditación: La información deberá estar respaldada por las facturas correspondientes de sus líneas.
- Objetivo: El material solicitado debe estar estrictamente relacionado con la gestión de la emergencia ocurrida el 29 de octubre.
Aplazamiento de su declaración como testigo
Aunque la intención inicial era tomar declaración al expresidente, la jueza ha decidido aplazar la fecha de comparecencia.
- El motivo: La defensa de Mazón presentó un recurso para personarse en la causa, una opción a la que la magistrada se opone.
- Respeto procesal: La magistrada ha optado por esperar a que la Audiencia Provincial de Valencia se pronuncie sobre este recurso, con el fin de evitar conflictos jurídicos y respetar el pronunciamiento de dicha instancia superior.
Contexto legal
Cabe recordar que la titular del juzgado de instrucción número 3 de Catarroja citó inicialmente a Mazón como testigo en una resolución del pasado 24 de marzo. Esta decisión se tomó tras conocerse que la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) rechazaba extender la investigación penal contra él.
Al ser diputado en Les Corts, Mazón mantiene la prerrogativa de aforado, lo que significa que su situación jurídica está bajo la jurisdicción del TSJCV. Por el momento, y a la espera de la resolución de la Audiencia sobre su personación, su paso por el juzgado para testificar queda en suspenso, aunque la entrega de sus comunicaciones sigue adelante como un paso previo fundamental para la instrucción del caso.


