El Ayuntamiento de Valencia ha presentado la normativa destinada a detener la expansión de apartamentos turísticos en la ciudad. El Pleno ha aprobado someter a exposición pública por 45 días la modificación de las normas urbanísticas del Plan General de Ordenación Urbana de Valencia, enfocadas en los usos terciarios hoteleros. Esta decisión recibió el respaldo del equipo de Gobierno, mientras que el Grupo Compromís y el Grupo Socialista votaron en contra.
Juan Giner, concejal del Área de Urbanismo, Vivienda y Licencias, afirmó que esta acción refleja la determinación del gobierno municipal de limitar estos alojamientos. Por su parte, Borja Sanjuán, portavoz socialista, criticó la iniciativa por no abarcar todos los barrios y permitir 6,000 nuevos apartamentos, señalando que entorpece la habitabilidad de la ciudad.
Papi Robles, portavoz de Compromís, expresó que la normativa podría incrementar la capacidad turística más allá de lo manejable, especialmente en áreas como Ciutat Vella, ya saturadas. También enfatizó la competencia desleal entre viviendas turísticas y bloques enteros dedicados a la oferta hotelera.
Giner insistió en que las nuevas restricciones buscan mantener el equilibrio turístico y resaltó la visión a largo plazo del gobierno para proteger la vivencia y el comercio local. La alcaldesa, María José Catalá, destacó el esfuerzo del actual gobierno, mencionando la entrega de más de 1,000 viviendas de protección oficial y el cierre de actividades turísticas no registradas.
La normativa propone limitar las nuevas plazas turísticas en distritos que excedan el 8% respecto al número de residentes, y limitar las viviendas turísticas al 2% de los hogares en cada barrio, excepto en Ciutat Vella, que posee su propia regulación. Para preservar el comercio, se restringe el porcentaje de locales empleados como viviendas turísticas al 15% por manzana, asegurando que el resto se destine a otros usos comerciales.