El Ayuntamiento de Valencia ha dado un paso adelante en el planeamiento urbanístico de los núcleos históricos de Beniferri y Campanar, limitando la edificabilidad a solo dos alturas. Esta medida, que responde a las demandas de los vecinos para preservar el estilo constructivo tradicional de estas áreas, ha sido aprobada en el Pleno municipal con el apoyo del equipo de gobierno y el rechazo de los grupos de la oposición.
El plan especial busca reactivar el suelo urbanizable en ambas zonas, integrando aportaciones ciudadanas e informes sectoriales. Una vez concluido el periodo de exposición pública de 20 días hábiles, el expediente se enviará al Servicio Territorial de Cultura de la Generalitat Valenciana. Posteriormente, tras su evaluación, el Pleno decidirá sobre su aprobación provisional antes de remitirlo a la Comisión Territorial de Urbanismo para la validación final.
El concejal de Urbanismo, Juan Giner, ha destacado que el plan incorpora las propuestas vecinales para ajustar las alturas de los nuevos edificios, respetando la historia de los barrios y reordenando los espacios para mantener las dotaciones públicas y áreas verdes previstas. Asimismo, se han redefinido las unidades de ejecución para reflejar mejor la realidad actual. Bajo el nombre “plan especial del área funcional 4 Campanar”, se destinarán 50.000 metros cuadrados a equipamientos y peatonalización de la red secundaria.
Durante el debate, Cristina Díaz Gil, representante de la asociación de vecinos de Beniferri, subrayó la importancia de preservar la estructura urbanística local y agradeció que el plan final refleje los acuerdos alcanzados con los residentes. En contraste, la concejala del Grupo Socialista, María Pérez, lamentó que el plan no aborde adecuadamente las carencias de Campanar y Beniferri, y criticó el enfoque “socialmente excluyente” del urbanismo propuesto. Por su parte, Papi Robles, portavoz de Compromís, expresó su desacuerdo con el proyecto, por no atender las demandas vecinales de equipamientos y viviendas públicas.
El concejal Giner defendió el avance del plan y su aporte significativo en términos de suelo dotacional y vivienda protegida. Esto incluye 12.964 metros cuadrados de suelo dotacional, 12.500 metros cuadrados para vivienda protegida y la proyección de 500 viviendas de protección pública en Campanar.
El plan propone ajustes en la delimitación del suelo urbano en relación con la ronda norte y los accesos a Valencia, estableciendo seis unidades de ejecución. Gracias a estas medidas, se obtendrán terrenos públicos y se urbanizarán 306.000 metros cuadrados de zonas verdes, 18.300 metros cuadrados de red viaria y 1.650 metros cuadrados para equipamientos. Además, se desarrollará un catálogo de bienes y espacios protegidos para conservar el patrimonio local.