18 de octubre de 2026
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La calle Amadeo de Saboya de València: la historia del rey que ayudó a las cigarreras y dio nombre a una vía junto a Tabacalera

En pleno barrio de Mestalla, una antigua placa recuerda a uno de los monarcas más desconocidos de España. Amadeo I reinó poco más de dos años, pero su relación con las trabajadoras de la Fábrica de Tabacos dejó una huella en València que todavía puede contemplarse más de 150 años después.

Entre los edificios históricos que rodean la antigua Fábrica de Tabacos de València existe una calle cuyo nombre guarda una historia mucho más sorprendente de lo que parece. Se trata de la calle Amadeo de Saboya, una vía situada junto al actual complejo municipal de Tabacalera y muy cerca de Mestalla.

Su denominación recuerda a Amadeo I de Saboya, el monarca italiano que ocupó el trono español entre 1871 y 1873, en uno de los periodos más convulsos de la historia política del país.

Sin embargo, hay un detalle que pocos valencianos conocen: la calle no recibió su nombre simplemente porque Amadeo hubiera sido rey de España, sino por una iniciativa benéfica destinada a mejorar las condiciones de vida de los hijos de las trabajadoras de la industria tabaquera.

La historia reúne una visita real, miles de mujeres trabajadoras, una institución infantil pionera y algunos de los edificios más emblemáticos de la Exposición Regional Valenciana de 1909.

Un rey italiano elegido por las Cortes españolas

Amadeo de Saboya nació en Turín el 30 de mayo de 1845. Era hijo del rey Víctor Manuel II de Italia y pertenecía a la Casa de Saboya.

Su llegada al trono español fue consecuencia de la Revolución de 1868, conocida como La Gloriosa, que provocó el destronamiento de Isabel II.

Tras buscar un candidato para ocupar la Corona, las Cortes Constituyentes eligieron a Amadeo de Saboya el 16 de noviembre de 1870.

El nuevo rey llegó a España en un momento especialmente difícil. El general Juan Prim, su principal defensor político, fue asesinado poco antes de que el monarca asumiera sus funciones.

Sin el apoyo de Prim, Amadeo tuvo que afrontar una enorme inestabilidad parlamentaria, enfrentamientos entre partidos, oposición de los carlistas y de sectores monárquicos, además de importantes conflictos sociales.

Finalmente, el 11 de febrero de 1873 presentó su abdicación. Aquel mismo día se proclamó la Primera República española.

Su reinado había durado poco más de dos años.

La visita a València que cambió la vida de las cigarreras

En septiembre de 1871, Amadeo I visitó València. Durante su estancia conoció las condiciones en las que trabajaban las mujeres de la Fábrica de Tabacos.

La fábrica se encontraba entonces en el antiguo edificio de la Aduana, actual sede del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, junto a los jardines de la Glorieta.

Era una de las grandes industrias de la ciudad y llegó a emplear a miles de mujeres, conocidas popularmente como las cigarreras.

Muchas de aquellas trabajadoras eran madres con hijos pequeños. Las largas jornadas laborales planteaban un problema cotidiano: ¿quién cuidaba de sus bebés mientras ellas trabajaban?

Algunas se veían obligadas a dejar a los niños al cuidado de muchachas jóvenes o mujeres mayores, en espacios que no siempre reunían condiciones adecuadas de higiene y seguridad.

La situación impresionó al monarca.

Según las investigaciones históricas recogidas en la revista científica Asclepio, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, las propias trabajadoras trasladaron al rey sus dificultades durante aquella visita.

Amadeo realizó una aportación económica destinada a impulsar una institución donde los hijos de las cigarreras pudieran recibir atención mientras sus madres trabajaban.

Aquella iniciativa sería el origen del Asilo de Lactancia de València.

El Asilo de Lactancia: una institución nacida para proteger a los hijos de las trabajadoras

La iniciativa impulsada por Amadeo de Saboya terminó materializándose en un establecimiento destinado al cuidado de los hijos de las cigarreras.

Aunque su origen se remonta a la visita real de 1871, el primer Asilo de Lactancia fue inaugurado oficialmente el 30 de julio de 1882, cuando Amadeo llevaba casi una década fuera del trono español.

El centro contaba con una sala dormitorio equipada con unas cincuenta cunas de hierro, además de un patio con árboles y bancos.

Las madres podían dejar allí a sus pequeños durante la jornada y acudir para amamantarlos.

La institución estaba bajo el patronato del Ayuntamiento de València y su funcionamiento cotidiano quedó en manos de religiosas franciscanas.

El asilo constituyó un importante antecedente de los servicios de atención infantil vinculados al trabajo femenino, en una época en la que las mujeres trabajadoras apenas contaban con mecanismos de conciliación familiar.

De fábrica de tabacos a Palacio de la Industria en 1909

A comienzos del siglo XX, la industria tabaquera valenciana necesitaba unas instalaciones más amplias.

Entre 1905 y 1909 se construyó un monumental edificio de ladrillo junto a la Alameda, diseñado por el arquitecto Celestino Aranguren con la colaboración de los ingenieros Federico García Patón y Mauro Serret. La dirección de las obras correspondió al arquitecto Ramón Lucini.

El complejo tenía una fachada de aproximadamente 75 metros y una profundidad de 120 metros.

Su arquitectura, de carácter industrial y monumental, incorporaba una gran entrada central rematada por un reloj.

Sin embargo, antes de comenzar a funcionar como fábrica, el inmueble tuvo un destino muy diferente.

En 1909, València celebró su gran Exposición Regional, un acontecimiento que pretendía mostrar el desarrollo económico, industrial, agrícola y cultural de la ciudad.

El edificio fue cedido temporalmente para convertirse en el Palacio de la Industria, uno de los principales espacios del certamen.

Allí se exhibieron productos industriales, maquinaria y novedades técnicas que reflejaban la modernización de la sociedad valenciana.

La Exposición Regional fue inaugurada el 22 de mayo de 1909 por Alfonso XIII, décadas después del reinado de Amadeo I.

Finalmente, en 1914, la Fábrica de Tabacos se trasladó al edificio y comenzó una nueva etapa para las cigarreras valencianas.

El nuevo Asilo de Lactancia junto a Tabacalera

El traslado de la industria también obligó a buscar una nueva ubicación para el establecimiento infantil.

Se aprovechó un edificio construido por Ramón Lucini para la Exposición Regional de 1909, que posteriormente fue adaptado como Asilo de Lactancia.

El inmueble, situado en el actual número 14 de la calle Amadeo de Saboya, destaca por su arquitectura modernista.

La fachada combina ladrillo y elementos cerámicos azules y blancos, además de una característica composición curva.

Una inscripción monumental recuerda su función original y menciona expresamente al rey Amadeo de Saboya como fundador de la institución.

La inscripción sitúa su fundación en 1873, aunque la iniciativa económica del monarca había comenzado con su visita de 1871 y el primer asilo abrió sus puertas en 1882. Conviene distinguir estas tres fechas para comprender correctamente la evolución de la institución.

El edificio permaneció ligado durante décadas a la atención infantil y posteriormente tuvo otros usos.

¿Por qué la calle recibió el nombre de Amadeo de Saboya en 1922?

Aquí aparece uno de los detalles más curiosos de esta historia.

El 15 de diciembre de 1922, el Ayuntamiento de València acordó dedicar una calle a Amadeo de Saboya.

En aquel momento, el consistorio contaba con una mayoría republicana.

La elección del nombre no pretendía rendir homenaje a su reinado, sino reconocer la contribución del antiguo monarca a la creación del Asilo de Lactancia.

Por ese motivo, se escogió la denominación Amadeo de Saboya, en lugar de Amadeo I, que habría destacado su condición de rey.

De esta manera, una institución benéfica vinculada a las trabajadoras valencianas consiguió que el recuerdo de un monarca italiano quedara incorporado al callejero de la ciudad.

La antigua placa que todavía puede contemplarse en uno de los muros de la zona constituye un testimonio de esta historia urbana.

De las cigarreras a las oficinas del Ayuntamiento

La antigua Fábrica de Tabacos dejó atrás su actividad industrial y pasó posteriormente a formar parte del patrimonio municipal.

Hoy, el complejo de Tabacalera alberga diferentes dependencias del Ayuntamiento de València, incluida una oficina de atención ciudadana.

El edificio conserva buena parte de su monumental arquitectura original y constituye uno de los ejemplos más destacados del patrimonio industrial valenciano.

Su importancia histórica va mucho más allá de sus dimensiones. Durante décadas fue escenario de la vida laboral de miles de mujeres que contribuyeron al desarrollo económico de València.

El antiguo asilo y el futuro del Balneario de la Alameda

La historia del Asilo de Lactancia también conecta con un asunto de actualidad.

El edificio del antiguo centro infantil fue rehabilitado años después para albergar el Balneario de la Alameda, aprovechando la existencia de aguas termales en la zona.

Sin embargo, el establecimiento permanece cerrado desde 2022.

El 15 de octubre de 2026 se conoció que el Ayuntamiento de València está realizando comprobaciones para determinar si las aguas del complejo conservan las propiedades que justificaron su explotación termal.

Los resultados de estos trabajos condicionarán el futuro uso del inmueble y su posible reapertura, que también requerirá actuaciones de rehabilitación.

Así, un edificio nacido de la preocupación por los hijos de las cigarreras continúa formando parte del debate sobre la recuperación del patrimonio histórico valenciano.

Una calle que guarda más de 150 años de historia

Pasear hoy por la calle Amadeo de Saboya supone recorrer una pequeña parte de la historia política, social e industrial de València.

El nombre recuerda a un rey que llegó a España para encabezar una monarquía parlamentaria y terminó renunciando a la Corona tras poco más de dos años.

Pero también conserva la memoria de miles de mujeres trabajadoras que, en pleno siglo XIX, tuvieron que reivindicar condiciones más dignas para poder cuidar de sus hijos.

La antigua Tabacalera, el Asilo de Lactancia y los edificios de la Exposición Regional de 1909 forman un conjunto patrimonial que permite comprender la transformación de aquella València industrial en la ciudad actual.

Y quizá esa sea la verdadera singularidad de esta calle: Amadeo de Saboya no pasó a la historia valenciana únicamente por haber sido rey, sino también por su contribución a mejorar las condiciones de vida de las cigarreras y sus hijos.

Documentación histórica consultada

Ayuntamiento de València — Antigua Fábrica de Tabacos

https://cultural.valencia.es/es/monument/antigua-fabrica-de-tabacos

Ayuntamiento de València — Asilo de Lactancia

https://cultural.valencia.es/es/monument/asilo-de-lactancia

Museo de Historia de València — Fábrica de Tabacos

https://mhv.valencia.es/es/fabrica-de-tabacos

Colegio Territorial de Arquitectos de Valencia — Antigua Fábrica de Tabacos

Universitat de València — Historia de la Gota de Leche

https://www.uv.es/uvweb/unitat-cultura-cientifica-innovacio-catedra-divulgacio-ciencia/ca/personatges-espais-ciencia/personatges-espais-ciencia-gota-llet-1286000825169/Entrevista.html?id=1285991741951

Cadena SER — La calle Amadeo de Saboya y la Gota de Leche

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2023/11/27/la-calle-de-amadeo-de-saboya-y-la-gota-de-leche-radio-valencia

Cadena SER — El futuro del Balneario de la Alameda (15 de octubre de 2026)

https://cadenaser.com/comunitat-valenciana/2026/10/15/el-ayuntamiento-de-valencia-analiza-si-el-balneario-de-la-alameda-conserva-sus-aguas-termales-para-definir-su-futura-explotacion-radio-valencia
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